viernes, 1 de noviembre de 2013

CAPÍTULO 7

En otro sitio de la ciudad

Se arrepentía de lo que había hecho y mucho, no sabía cómo pedirle perdón a la chica que más quería a Layla, David recorría su habitación de un sitio para otro buscando una solución pero seguía pensando que era demasiado tarde para pedir perdón, además su amiga Fernanda le acaba de contar que tuvo un accidente de coche y perdió completamente la memoria, apenas recuerda nada y duda que lo recuerde a él, aunque prefiere eso a que ella recuerde lo mal que se lo hizo pasar el día que rompieron, todo por culpa de aquella chica Alexandra, que lo había engañado con sus encantos, lo único que esa chica quería era acabar con su relación si así lo consiguió 

Hace tres semanas

Layla estaba impaciente sentada en el banco del parque en el que le había dicho David, su novio, que lo esperara tenía que hablar con ella, no sabe lo que es pero espera que no sea nada malo se le notaba muy serio cuando hablaron por el móvil. Miraba de un sitio a otro con la esperanza de verle llegar y allí estaba, se acercaba a ella, Layla se levantó y se acercó a él.
- Hola cariño - le iba a dar un beso pero le aparto la cara - ¿qué te pasa? 
- Layla tenemos que hablar... - David no sabía por dónde empezar. 
- Claro dime que es lo que pasa - ella se puso un poco más seria al ver que su novio le acababa de negar un beso 
- Veras, lo que pasa es que... 
- Venga David dímelo sin rodeos, no le des tantas vueltas al tema 
- Esta bien, lo que pasa es que me gusta otra chica - esa frase culminó a Layla, se había quedado en estado de shock no podía creerse lo que David acababa de decir. 
- ¿qué te gusta otra... - no podía acabar la frase, le resultaba imposible asimilar que hablaba en serio. 
- Layla, nada es para siempre, yo te quiero mucho pero creo que es hora de terminar con esta relación, me he fijado en otra chica y deberíamos cada uno seguir nuestro camino, han sido dos años increíbles... 
Layla se sentó en el banco en el que estaba antes y agacho la cabeza, de sus mejillas brotaron lágrimas a borbotones, quería salir corriendo de allí y pensar que todo eso que él le acababa de decir era mentira ¿otra chica? ahora todo tenía sentido, ya entiende porque él hace una semana que estaba raro, no quería quedar con ella ni siquiera ir a su casa, apenas hablaban, claro el ya conocía a otra chica y ella como una chica tonta seguía enamoradísima de él. David se acercó a ella se agacho y acarició la piel tersa de ella. 
- Layla lo siento, lo quería que esto acabara así pero... - no sabía ni como disculparse, simplemente pensaba que la magia entre ellos dos se había acabado, y no había marcha atrás, Alexandra era la chica que a él le gustaba y con la que él quería estar, pero estaba seguro de que Layla no se merecía eso, ¿y que iba a hacer? ¿Seguir engañándola? en ese momento no sabía que era lo mejor, pero ya todo estaba dicho.
- David, ¡apártate! ¡Vete de aquí! - Layla desató su rabia y lo que hizo fue gritarle con todas sus fuerzas al chico que tenía delante, el que en ese momento le estaba rompiendo el corazón.
- Perdóname, yo no quería hacerte esto 
- ¡que te vayas he dicho! el daño ya está hecho - en ese momento Layla se levantó y salió corriendo sin rumbo solo quería desaparecer de allí, olvidarse de ese mal momento.
David decidió no seguirla sabía que sería peor.



Como podía haber creído en la palabras de Alexandra, fue tan iluso que se creyó todas sus palabras desde el principio, y ahora está pagando las consecuencias de haber dejado a Layla la chica con la que de verdad quería estar y a la que tanto cariño le tenía, quería pedirle perdón y se le acaba de ocurrir una gran idea, entonces cogió una jersey se lo puso, cogió las llaves de casa, se despidió de su madre y salió, estaba decidido de lo que iba a hacer.

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