domingo, 24 de noviembre de 2013

CAPÍTULO 12

En otro lugar de la ciudad ese mismo día

Estaba sentada en la cama, pensando en lo que acababa de escuchar de la boca de una de sus mejores amigas, ¿pero no había cortado con ella? Parece que no, agacha la cabeza sabe que no está bien no decirles nada de lo que pasa entre ella y ese chico pero si se lo dice a ellas, la echaran del grupo y no querrán volver a saber nada de ella nunca más. Suena su teléfono y mira quien es ¿ahora que querrá? Está completamente decepcionada de él, no le ha contado nada y tiene el descaro de llamarla ¿Cómo se atreve?
- ¿sí?
- Hola Idaira ¿Cómo estás?
- acabo de volver de casa de Layla, nos lo ha contado todo te lo habrás pasado de maravilla con ella ayer ¿no? Pensé que te habías olvidado de ella… - una lágrima corrió por la mejilla de Idaira, como pudo ser tan tonta de creer en él, era imposible que se hubiera olvidado de Layla habiendo pasando tan solo 3 semanas desde que corto con ella.
- Idaira, no te enfades te mereces una explicación y lo sé, perdóname,
- ¿Qué lo sientes? Y con eso lo arreglas todo ¿no? Que fácil te resulta todo, un día con una y otro día con otra, tú juegas con los sentimientos de todo el mundo, ahora mismo voy a encargarme de que Layla se entere del tipo de chico que eres en realidad.
- ¡No Idaira! Ni se te ocurra hacer eso, no quiero que vengas tú y te entrometas
- Encima de que me mientes a mí, quieres que me quede de brazos cruzados sin decir nada, ni lo sueñes.

Hace dos semanas

Idaira volvía de estar con David, él la había llamado para que le contara lo que le había pasado a Layla pero nunca pensó que pasara eso, ni se le había pasado por la cabeza, hace mucho tiempo antes de que Layla saliera con David a ella ya le gustaba él pero nunca se lo dijo porque Layla se le adelanto y empezaron a ser novios, así que decidió callárselo y quitárselo de la cabeza, no era una buena idea que se gustara del novio de una de sus mejores amigas, así que se mentalizo de que tendría que olvidarlo, pero entonces Idaira acostada en su cama recordaba lo que acababa de pasar y por si acaso fuera un sueño se pellizco en el brazo, pero se dio cuenta de que era verdad. Unas horas antes se dirigía a la casa de David, ya sabía dónde era la última vez que estuvo allí fue cuando Layla le preparó una fiesta sorpresa a él, timbró y David la recibió, la hizo pasar y le dio dos besos
- Vamos a mi cuarto, estaremos más cómodos para que me cuentes lo que ha pasado – él la cogió de la cintura, un poco extrañada Idaira le siguió a su habitación, cuando llegaron él cerró la puerta de su habitación – siéntate en la cama y me cuentas.
- está bien – ella se sentó en la cama – Layla ha tenido un accidente de coche con sus padres, ayer que fuimos a visitarla no se acordaba de nada, ha perdido la memoria y los médicos no saben cuánto tiempo tardará en recuperarla, pobre Lay
- Pobrecita, esperemos que se recupere pronto – David parecía afectado pero no tanto como lo esperaba, lo notaba raro pero no le dio importancia de todos modos nunca lo había llegado a conocer del todo.
- No pareces muy afectado, ¿Te has olvidado de Layla tan rápido?
- La verdad es que nuestra relación ya estaba muerta, yo ya no sentía nada por ella… Las cosas tal y como empiezan terminan ¿no crees?
- Si claro, supongo – ella no lo sabía, nunca había tenido una relación de más de seis meses
- Pero eso no quiere decir que no me importe como este, ha sido una persona muy importante en mi vida y si le pasa algo, aunque entre nosotros dos todo haya terminado, me gustaría enterarme.
- Claro, eso está bien
- La que me llama la atención es otra – dijo David mientras se iba a acercando poco a poco a Idaira.
- ¿David que haces?
- acaso no es esto lo que querías hace tiempo, sé que siempre te has gustado de mi pero no te has atrevido a decirme nada por miedo a romper tu amistad con Layla, pero ahora yo ya no estoy con ella y puede ser que entre nosotros dos pueda llegar a pasar algo.
- Pero aunque no estés con ella estaría mal, acabáis de cortar y yo debería apoyarla a ella, no salir con su ex, eso no es de buenas amigas.
- Idaira sabes que es lo que quieres, tu solo déjate llevar – le decía mientras la tomaba por la cintura
- esto no está bien David… - a Idaira no le dio tiempo a acabar la frase cuando David le beso, ella sabía que todo eso estaba mal pero llevaba tanto tiempo esperando ese momento que se dejó llevar, después de varios segundos, David se apartó de ella.
- al final no ha sido tan malo, de lo contrario te hubieras apartado enseguida Idaira sabía que lo que acababa de hacer estaba mal pero no había marcha atrás – admítelo, te ha gustado no lo niegues Idaira.
- No lo niego, pero sigo pensando que está mal
- te haré que cambies de idea – otra vez se lanzó a darle un beso, en ese momento se dio cuenta de que seguía gustándole David, y no paro siguió besándolo, los dos se dejaron llevar y por primera vez ella no le importó nada, ni siquiera pensó en las consecuencias que esto podría tener.
- creo que esto no deberíamos decírselo a nadie por el bien de los dos, aunque Layla no se acuerde de nada prefiero que no lo sepa, seguro que cuando recuerde todo no querrá volver a verme – dijo Idaira, estaba arrepentida, pero pensaba que tal vez ya era hora de que sea feliz de una vez por todas.
- yo también pienso eso, espero que todo salga bien –le dijo dándole otro beso
- bueno será mejor que me vaya
- Esta bien, nos veremos pronto ¿verdad?
- si eso espero
Los dos se dirigieron a la puerta y se despidieron con un beso
- No lo olvides será un secreto.
Idaira seguía pensando que eso que le acababa de pasar hace unas horas no era real, estaba muy feliz porque el chico que le gustaba le había besado pero por otro lado se sentía mal por haberle hecho eso a su amiga.




- De verdad Idaira, no le digas nada a Lay, en realidad no sé qué hacía cuando te bese a ti, todo fue una equivocación nunca debería haberme acercado a ti, posiblemente Lay y yo volvamos a estar juntos y no quiero que una niñita caprichosa como tú lo arruine todo.
- ¿has dicho niñita caprichosa? El que ha mentido la pata has sido tú, yo te dije que no estaba bien y tú dijiste que no, luego me hiciste ilusiones ¿y ahora me dices que todavía quieres a Layla? eres egoísta, solo te importan tu sentimientos – Idaira se echó a llorar
- Las cosas no son siempre como uno quiere Idaira, lo siento pero aquí se acabó todo…


David colgó y Idaira tiro el móvil al suelo y se echó a llorar en la cama, no podía parar ¿Cómo pudo confiar en sus palabras? Sonaban tan sinceras que pensó que de verdad le gustaba. No sabe que hacer pero no piensa dejar las cosas así. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario