CAPÍTULO 13
Al día siguiente al mediodía
Aquella chica
esta enfurecida, parecía que a fin de cuentas ese chico se las traía todas
consigo y podía hacer y deshacer cuando él quisiera, hace más una semana que él
ya no responde a sus mensajes y al parecer no tiene intención de contestar al
teléfono
- Que ilusa
eres – dice en voz alta Alexandra mientras camina de un lado para otro de la
habitación justo en ese momento se escucha su ordenador, alguien le acaba de
enviar un mensaje al Facebook, se dirige rápidamente hacia el con la esperanza
de que David haya respondido a los mil mensajes que le ha dejado, pero
desilusionada mira a la pantalla verificando de que lamentablemente no es él
“Hola Alex, soy yo Carolina parece que te has olvidado de mi L” duda si responder, la verdad que desde que esta
tan centrada en David apenas ha hablado con sus amigas, las tiene olvidadas,
además Carol era la única que sabía que estaba con David, es su mejor amiga así
que pensó que no debería de ignorarla entonces empieza a teclear “¡Carol! No me
he olvidado de ti perdóname es que he estado muy ocupada en casa, ya sabes que
mi madre no puede con todo, tiene 4 hijos que cuidar” miente, realmente sabe
que nada es verdad pero no sabe cómo decirle que David ya no le habla “No pasa
nada Alex ya sabes que puedes contar conmigo si necesitas ayuda, ¿te puedo
llamar?” Alexandra lo mira y no sabe si tiene muchas ganas de hablar con su
mejor amiga pero sabe que igual le hace bien, lleva mucho tiempo aislada de
todo “claro porque no, ahora mismo te llamo” su amiga le responde con un
emoticono de una carita sonriendo, mientras ella coge su móvil que estaba
encima de la cama, marca el número de su amiga y al tercer bip contesta
- Carol, ¿Cómo
estás?
- Muy bien te
echaba de menos, pero ¿y tú como estas? Me imagino que destrozada…-
¿destrozada? Acaso se ha enterado de algo y ella no lo sabe
- ¿Por qué lo
dices?
- El otro día
estaba paseando con mi perro y vi a David con Layla parece que ha decidido
volver con ella – al otro lado de la línea se escucha a una chica llorar,
Alexandra estaba en estado de shock, pero si Layla era su pasado, él le había
dicho que su presente solo era ella, más decepciones…- Alex ¿estás bien?
- Yo… yo no
sabía nada, hace más de una semana que David ha dejado de responderme a los
mensajes, tampoco me contesta el teléfono no entiendo nada, debe ser una
equivocación… esto no puede ser – no se lo acababa de creer, era imposible que
David estuviera otra vez con ella además corto con Layla para estar con ella,
su relación ya no tenía arreglo, cuantas mentiras le dijo
- Alex
tranquila, lo mejor será que lo busques, que vayas a su casa y lo aclaréis
todo, no te mereces esto, si quieres te acompaño
- Muchas
gracias por todo Carol pero esto debo
arreglarlo yo sola, adiós y gracias otra vez- pulso la tecla de colgar y se
acostó en la cama boca abajo cogió la almohada, puso su cara en ella y empezó a
llorar, ¿Cómo pudo ser tan tonta? Él sigue enamorado de Layla y ella es una
distracción más, entonces coge su móvil y se pone a mirar las últimas fotos que
tiene con él, que feliz estaba cuando estaba con David, pero no piensa dejar
esto así, busca un abrigo, las llaves y sale de casa a todo correr, no sabe lo
que va a hacer pero tiene que dejarle
las cosas claras a ese chico, no puede jugar con ella de esa forma, pasan 20
minutos en lo que tarda en llegar a casa de David, se acerca al timbre aun
dudosa de lo que va hacer, llama a la puerta y espera que le abran, cuando le
abren la puerta tenía delante a la madre de David.
- Hola soy
Alexandra una amiga de David, le podrías decir que quiero verle por favor.
- Hola, si
ahora mismo le aviso que estas aquí, pero pasa dentro mejor, no estés ahí fuera
esperando
- Muchas
gracias – le dice con una sonrisa mientras entra en la casa.
En ese momento
por las escaleras aparece David, el chico se quedó inmóvil al ver que Alexandra
estaba allí en su casa.
- ¿Qué haces tú
aquí?
- David, hijo
que forma es esa de tratar a una amiga.
- Mama déjanos
a solas que tenemos que hablar.
- Está bien
Su madre un
poco extrañada se fue a la cocina, su hijo parecía enfadado la visita de esa
chica al parecer no le agradaba tanto, David se aseguró de que su madre ya no
les escuchaba y se acercó a aquella chica pero antes de que él empezara a
hablar Alexandra se le adelantó y le propinó una cachetada en la cara.
- ¿Cómo te has
atrevido a hacerme esto?
- ¿hacerte el
que? – David se había puesto muy nervioso cuando la vio a ella allí en su casa
y ahora estaba más tenso al recibir esa cachetada, parece que todas sus
mentiras habían llegado al punto final.
- Me he
enterado de que has vuelto con Layla, ¿pero qué te crees que soy tonta? Tarde o
temprano me iba a enterar, pero no quería que sea de esa forma, estabas jugando
con mis sentimientos y yo como una tonta enamorándome de ti – Alexandra tenía
muchas ganas de llorar, pero no lo hizo – esto no se quedara así David, se
dónde vive Layla, y tengo su Facebook sea como sea se enterara de esto
- ¡No!
Alexandra ni se te ocurra decirle nada a Layla, si le dices eso dudo que me de
otra oportunidad de estar con ella, he sido un estúpido y la deje ir, pero
ahora me he dado cuenta de que la que merece la pena es ella y me equivoque
estando contigo – David también recordó a Idaira, esa chica también fue otro
error que cometió.
- ¡Tu no me
tienes que decir lo que tengo que hacer, yo haré lo que me dé la gana! –
Alexandra se estaba poniendo muy nerviosa y exaltada
- Alexandra te
arrepentirás si haces eso, créeme que te arrepentirás, vete de aquí y déjame en
paz, no vuelvas a buscarme y olvídate que existo ¿está bien?
Las palabras de
David le dolieron mucho a Alexandra, pero tenía un plan y no pensaba dejarlo
pasar y sin decir nada se dirigió a la puerta y se marchó, David iba a pagar
muy caro el haber jugado con sus sentimientos y de eso estaba segura.
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