domingo, 26 de enero de 2014

CAPÍTULO 20

Al día siguiente

Idaira se despertó y estaba mucho mejor que los días anteriores, pero aún se sentía mal por lo que había pasado con Layla, ella no le dijo que no le guardaba rencor pero de todas formas las cosas no habían quedado tan bien como a ella le gustaría así que decidió que sería mejor arreglar las cosas con su amiga, además sabe que Layla es una gran persona y aunque haya mentido mucho la pata ella la perdonara, así que decidió llamarla, cogió su móvil y marcó el número de Layla al segundo bip le contestaron
- ¿sí?
- Hola Layla, ¿Cómo estás?
- Hola Idaira, muy bien ¿y tú? – Layla no se esperaba la llamada de su amiga, pero se alegra de que la haya llamado
- Bueno bien, te he llamado porque aún me siento mal por lo que paso y… bueno no quiero que las cosas se queden de esa manera así que quiero arreglarlo y si no te importa ¿te apetecería quedar hoy para hablar? Claro si no te molesto… -Idaira estaba nerviosa esperando la respuesta de su amiga, si le dice que no la entendería perfectamente, y la respuesta pronto llegó
- Claro Idaira, no pasa nada a la tarde quedamos y hablamos no importa tranquila, ven a casa ya hablamos ¿te parece bien?
- Sí, a esa hora estaré en tu casa – Idaira estaba contenta de poder hablar con Layla y poder arreglar las cosas – hasta la tarde Layla y gracias.
- Hasta la tarde, adiós
Idaira sabía que las cosas iban a salir bien o al menos eso es lo que esperaba

En la tarde del mismo día

Idaira estaba lista para salir a casa de Layla, iba con mucha confianza y con ganas de estar con su amiga, cuando iba de camino a casa de Layla su móvil sonó y miro quien era, no podía ser…
- Hola…
- Hola Idaira ¿Cómo estás? ¿Ya estas mejor?
- eh sí, gracias por llamar ya estoy mucho mejor – Idaira no sabía que decirle a David que le acababa de llamar ni siquiera se creía que le hubiera llamado, hace ya varios días que David está muy pendiente de ella eso le gusta pero le resulta demasiado raro.
- ¿y qué harás hoy en la tarde?
- Pues… - no le va a decir que ha quedado con Layla – he quedado, ahora mismo estoy saliendo.
- ah, vaya bueno pues la verdad es que te llamaba por si querías salir un rato y hablar de cómo estas, pero si ya has quedado no pasa nada – David estaba desilusionado porque ella ya había quedado con alguien ¿era un chico? Posiblemente, no le extrañaría que un chico hubiera quedado con ella, es guapa y cualquier chico puede fijarse en ella, y si era así no podía hacer nada más que dejarle el camino libre a ese chico, pero no sabía que había quedado con Layla.
- Sí, lo siento otro día será te tengo que dejar adiós – Idaira no dejo que David se despidiera y colgó, le pareció muy raro que él le llamara y más aún que le dijera para estar juntos hoy en la tarde, había llegado ya a casa de su amiga sin darse cuenta y timbró, en seguida le abrieron la puerta.
- Hola Idaira, pasa – le saludo con dos besos, como si no pasara nada Idaira se sentía bien al ver que Layla la trataba con normalidad
- Hola, gracias. ¿Cómo estás?
- Pues muy bien la verdad ¿y tú?
- bien he tenido unos días un poco raros pero ya estoy mejor
- Bueno espero que sea lo que sea se haya solucionado – Layla conoce la vida de Idaira y sabe que no es muy buena, en su casa la situación no es buena solo vive con su madre y además su madre la ignora a ella completamente.
- Muchas gracias Lay, bueno he venido porque quería pedirte perdón por todo lo que paso y de verdad que me arrepiento muchísimo por lo que te hice pasar eres mi amiga sé que metí mucho la pata y quiero que me perdones aunque sé que no es fácil.
- Idaira – le dijo mientras se acercaba a ella – tranquila ya sabes que no fue culpa tuya, bueno… tal vez un poco sí pero él nos engañó tanto a ti como a mí y no permitiré que una buena amistad como la nuestra termine por eso – Idaira estaba tan feliz de tener a Layla como amiga que lo único que quería era darle un abrazo y así lo hizo.
- gracias por ser la persona que eres y sobre todo por ser mi amiga, te quiero Lay
- y yo a ti Idaira – le dijo mientras se seguían abrazando – pero la próxima vez que pase algo parecido sabes que es mejor contármelo ¿está bien?
- Claro no lo dudare
Se quedaron calladas por un momento entonces Layla le dijo:
- ¿te apetece hacer un bizcocho de chocolate? Hace mucho que quería hacer uno y como sé que son tus preferidos
-¡sí! Me encantaría mucho.
Fueron a la cocina y prepararon todo para hacer el bizcocho como muy grandes amigas pasaron una tarde estupenda haciendo el bizcocho riendo y contándose mil cosas haciendo locuras, las dos se sentían felices de estar otra vez juntas. 

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