CAPÍTULO 18
Al día siguiente en una casa al otro lado de
Lead
Estaba
sentada en el escritorio de su habitación frente al ordenador mirando sus redes
sociales, seguía sin ganas de absolutamente nada, baja poco a poco viendo las
nuevas noticias en Facebook y allí estaba él, David aparecía en una foto con
sus hermanas pequeñas, pero ella fijó su mirada en aquel chico entonces decidió
entrar en su perfil, bajaba poco a poco y justo en ese momento acababa de
renovar su estado “¡Cosas que no sabes cómo solucionar, necesito una solución!”
Idaira miraba con inquietud ese nick que había puesto David, seguro que era
para Layla ella no lo había perdonado por haberle mentido y él estaba
completamente arrepentido, seguro que es eso, nunca nadie se interesaba por
ella y David no sería menos. No paraba de recibir malas noticias, a pesar de lo
mal que lo había pasado por David seguía queriéndolo y por muy mal que
estuviera ver eso le bajo el ánimo aún más ¿es que no tenía suficiente? Y justo
en ese momento una ventanita de chat apareció en su ordenador.
-
Hola – acompañado de un emoticono con una carita feliz, al parecer no tenía
suficiente o eso era lo que parecía ¿le respondía? Claro porque no después de
todo fue él el que se quedó toda la tarde anterior cuidando de ella.
-
Hola – respondió
-
¿Estas mejor?
-
bueno… lo intento sin mucho éxito…
-
Lo siento mucho
-
No pasa nada, soy así tiendo a exagerar demasiado las cosas que me pasan,
tampoco quiero que me tengas pena…
-
Pero aun así te pido perdón es mi culpa el que estés así, ya te dije ayer que
si necesitas mi ayuda puedes pedírmela en lo que sea no lo dudes ni un segundo-
¿Pero
que intentaba? David de repente estaba demasiado preocupado por ella, es verdad
que él es el culpable pero tanto interés de repente le causó mucha duda, la
chica lo vio pero no contesto, al otro lado de la pantalla David esperaba
entusiasmado la respuesta de ella.
El
día anterior de vuelta a casa
David
iba muy pensativo caminando hacía casa era tarde y debía volver, había pasado toda la tarde con Idaira cuidando de
esa chica que tan mal estaba y que tanto cariño necesitaba aunque sabía
perfectamente que no era el más idóneo para hacerlo, pero no la iba a dejar
allí sola luego caería sobre su conciencia, había una cosa que no apartaba de
su pensamiento y era la sonrisa de esa chica ¿Por qué? Si nunca se había fijado
tanto en ella, tiene algo especial, diferente y que le llama la atención, no
sabe lo que es pero sabe que en todo ese tiempo que había pasado con ella no se
había dado cuenta antes, le gusta ¿le gusta? No, no claramente no negaba con la
cabeza él sigue queriendo a Layla… o tal vez ya no, no lo sabe está muy confuso
con todos los pensamientos que pasan por su cabeza, quería desconectar así que
lo mejor sería ir a casa y dormir, mañana reorganizaría todos sus pensamientos
e intentaría solucionar de la mejor manera lo que por su culpa había causado.
Pasaron
varios minutos hasta que la respuesta de esa chica llego
-
Muchas gracias por ofrecerme tu ayuda David, pero creo que si paso más tiempo
contigo me costara recuperarme… aun así te lo agradezco mucho-
David
vio la respuesta de Idaira sin mucho entusiasmo, es ahora justo en ese momento
cuando más se arrepentía de lo que había hecho tal vez era demasiado tarde para
arrepentirse. No aguanta ver así a Idaira y se está dando cuenta que le está
importando más de lo que él piensa esa chica es realmente especial, como fue
tan tonto de tan solo utilizarla y jugar con ella, tiene que hacer algo por
ella pero aún no sabe el que, tiene que recuperar su confianza a como dé lugar.
-
Si, lose y te pido mil veces perdón por lo que te hice, sinceramente me
arrepiento – Idaira estaba muy sorprendida con David, estaba diferente, era una
persona completamente distinta, no el chico egocéntrico que solo pensaba en él.
-
David, estas más que perdonado créeme no pasa nada, creo que iré a comer algo
llevo sin comer desde ayer, adiós David cuídate
Idaira
no espero su respuesta y se desconectó del chat, al menos David estaba
arrepentido y además le había pedido perdón era un paso más, eso le sirvió para
que se animara un poco, aun lo quería y daría lo que sea por estar esa tarde
también con él como ayer pero esas cosas solo pasan en las películas así que
esa tarde la pasaría sola, estuvo varias horas en el ordenador pero después
bajo a la cocina y abrió la nevera para buscar algo de comer sin muchas ganas,
pero no quería ponerse enferma mientras escuchaba música estaba indecisa en lo
que comería, escuchó como sonaba el timbre y pensó que sería alguna cliente de
su madre, ya que su madre se dedicaba a la venta de cosmético, fue a abrir la
puerta y no había nadie, seguramente le habrán gastado una broma los niños que
viven al lado suya pero bajo la mirada y se encontró con una bolsa, la cogió y
dentro había un menú preparado para ella de su restaurante favorito, lo miro
con mucha ilusión y en su interior también había una pequeña tarjeta con una
dedicatoria leyó lo que ponía “sé que he metido mucho la pata, pero en verdad
quiero recuperarte, perdóname. Posdata: recupérate pronto. David”
¿David?
No puede ser, estaba completamente alucinada, cerró la puerta de su casa y con
la bolsa fue hasta la cocina, la abrió y en seguida sonrió era su comida
favorita, recuerda que un día ella se lo contó pero no pensó que él aun lo
recordara, era un bonito detalle de su parte, es increíble que David este
intentado recuperarla, se sintió inmensamente feliz y mientras comía volvió a
recuperar las esperanzas que ya había perdido. Posiblemente la suerte de Idaira
cambie poco a poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario