domingo, 12 de enero de 2014

CAPÍTULO 18

 Al día siguiente en una casa al otro lado de Lead

Estaba sentada en el escritorio de su habitación frente al ordenador mirando sus redes sociales, seguía sin ganas de absolutamente nada, baja poco a poco viendo las nuevas noticias en Facebook y allí estaba él, David aparecía en una foto con sus hermanas pequeñas, pero ella fijó su mirada en aquel chico entonces decidió entrar en su perfil, bajaba poco a poco y justo en ese momento acababa de renovar su estado “¡Cosas que no sabes cómo solucionar, necesito una solución!” Idaira miraba con inquietud ese nick que había puesto David, seguro que era para Layla ella no lo había perdonado por haberle mentido y él estaba completamente arrepentido, seguro que es eso, nunca nadie se interesaba por ella y David no sería menos. No paraba de recibir malas noticias, a pesar de lo mal que lo había pasado por David seguía queriéndolo y por muy mal que estuviera ver eso le bajo el ánimo aún más ¿es que no tenía suficiente? Y justo en ese momento una ventanita de chat apareció en su ordenador.
- Hola – acompañado de un emoticono con una carita feliz, al parecer no tenía suficiente o eso era lo que parecía ¿le respondía? Claro porque no después de todo fue él el que se quedó toda la tarde anterior cuidando de ella.
- Hola – respondió
- ¿Estas mejor?
- bueno… lo intento sin mucho éxito…
- Lo siento mucho
- No pasa nada, soy así tiendo a exagerar demasiado las cosas que me pasan, tampoco quiero que me tengas pena…
- Pero aun así te pido perdón es mi culpa el que estés así, ya te dije ayer que si necesitas mi ayuda puedes pedírmela en lo que sea no lo dudes ni un segundo-
¿Pero que intentaba? David de repente estaba demasiado preocupado por ella, es verdad que él es el culpable pero tanto interés de repente le causó mucha duda, la chica lo vio pero no contesto, al otro lado de la pantalla David esperaba entusiasmado la respuesta de ella.


El día anterior de vuelta a casa

David iba muy pensativo caminando hacía casa era tarde y debía volver, había  pasado toda la tarde con Idaira cuidando de esa chica que tan mal estaba y que tanto cariño necesitaba aunque sabía perfectamente que no era el más idóneo para hacerlo, pero no la iba a dejar allí sola luego caería sobre su conciencia, había una cosa que no apartaba de su pensamiento y era la sonrisa de esa chica ¿Por qué? Si nunca se había fijado tanto en ella, tiene algo especial, diferente y que le llama la atención, no sabe lo que es pero sabe que en todo ese tiempo que había pasado con ella no se había dado cuenta antes, le gusta ¿le gusta? No, no claramente no negaba con la cabeza él sigue queriendo a Layla… o tal vez ya no, no lo sabe está muy confuso con todos los pensamientos que pasan por su cabeza, quería desconectar así que lo mejor sería ir a casa y dormir, mañana reorganizaría todos sus pensamientos e intentaría solucionar de la mejor manera lo que por su culpa había causado.



Pasaron varios minutos hasta que la respuesta de esa chica llego
- Muchas gracias por ofrecerme tu ayuda David, pero creo que si paso más tiempo contigo me costara recuperarme… aun así te lo agradezco mucho-
David vio la respuesta de Idaira sin mucho entusiasmo, es ahora justo en ese momento cuando más se arrepentía de lo que había hecho tal vez era demasiado tarde para arrepentirse. No aguanta ver así a Idaira y se está dando cuenta que le está importando más de lo que él piensa esa chica es realmente especial, como fue tan tonto de tan solo utilizarla y jugar con ella, tiene que hacer algo por ella pero aún no sabe el que, tiene que recuperar su confianza a como dé lugar.
- Si, lose y te pido mil veces perdón por lo que te hice, sinceramente me arrepiento – Idaira estaba muy sorprendida con David, estaba diferente, era una persona completamente distinta, no el chico egocéntrico que solo pensaba en él.
- David, estas más que perdonado créeme no pasa nada, creo que iré a comer algo llevo sin comer desde ayer, adiós David cuídate
Idaira no espero su respuesta y se desconectó del chat, al menos David estaba arrepentido y además le había pedido perdón era un paso más, eso le sirvió para que se animara un poco, aun lo quería y daría lo que sea por estar esa tarde también con él como ayer pero esas cosas solo pasan en las películas así que esa tarde la pasaría sola, estuvo varias horas en el ordenador pero después bajo a la cocina y abrió la nevera para buscar algo de comer sin muchas ganas, pero no quería ponerse enferma mientras escuchaba música estaba indecisa en lo que comería, escuchó como sonaba el timbre y pensó que sería alguna cliente de su madre, ya que su madre se dedicaba a la venta de cosmético, fue a abrir la puerta y no había nadie, seguramente le habrán gastado una broma los niños que viven al lado suya pero bajo la mirada y se encontró con una bolsa, la cogió y dentro había un menú preparado para ella de su restaurante favorito, lo miro con mucha ilusión y en su interior también había una pequeña tarjeta con una dedicatoria leyó lo que ponía “sé que he metido mucho la pata, pero en verdad quiero recuperarte, perdóname. Posdata: recupérate pronto. David”

¿David? No puede ser, estaba completamente alucinada, cerró la puerta de su casa y con la bolsa fue hasta la cocina, la abrió y en seguida sonrió era su comida favorita, recuerda que un día ella se lo contó pero no pensó que él aun lo recordara, era un bonito detalle de su parte, es increíble que David este intentado recuperarla, se sintió inmensamente feliz y mientras comía volvió a recuperar las esperanzas que ya había perdido. Posiblemente la suerte de Idaira cambie poco a poco.

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