CAPÍTULO 16
Al
día siguiente en un lugar de la ciudad
David no paraba de dar vueltas en la cama
no podía dormir, entonces vio la hora en su móvil, era el momento de levantarse
pero no había dormido nada además con lo que le paso ayer tenía más que
suficiente, tenía una sensación muy rara, una parte buena y otra mala…
El día anterior, en un parque de Lead
En cuanto Layla salió corriendo David
decidió no ir detrás de ella porque sabe que sería para peor, así que decidió
dejarla sola con Alan, se fue en busca de Idaira ¿Cómo se atrevió a contarle a
Layla lo que habían tenido? Le dijo que no lo hiciera pero al parecer ella hizo
oídos sordos a eso, iba de camino a la casa de la Idaira , ya se sabía el camino
de memoria tantos días perdidos pasándolos con una chica que no era la indicada
pensaba él mientras caminaba.
- ¡que pérdida de tiempo! – se decía para
sus adentros, sabe que ha cometido muchos errores y es ahora cuando está
pagando las consecuencias de sus actos.
Llegó a la puerta de la casa y llamó al
timbre y estuvo esperando un momento hasta que le abriera alguien, cuando le
abrieron la puerta se encontró a Idaira con los ojos hinchados, muy rojos,
David iba con todas las intenciones de recriminarle lo que tanto le pidió que
no contara a Layla, pero ese chico también tenía sentimientos y esa chica tan
inofensiva, humilde e ingenua que tenía delante le dio mucha pena y decidió
compadecerse de ella.
- ¿es que no has tenido suficiente ya?
¿Qué haces tú aquí? – Idaira estaba muy decepcionada de David, ese chico no se
merecía que ella le dirigiera la palabra y tenía el descaro de presentarse allí
en su casa, seguramente con la intención
de reclamarle algo que ella sabe perfectamente, pero no tenía ganas de
absolutamente nada.
- Idaira ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? – la
respuesta era bastante lógica, en ese momento David se dio cuenta de que tal
vez por ser tan egoísta no había herido solo a Layla sino también a Idaira, por
su cabeza pasaron todas las palabras hirientes que le había dicho a Idaira, se
pone en su lugar y sabe que si a él lo trataran así no querría volver a ver a
esa persona, se sintió tan mal por dentro que lo primero que quiso hacer era
darle un abrazo a esa chica, sabía que no estaba pasando por un buen momento
por su culpa y que aunque fuera él el culpable de que ahora este así, haría lo
que fuera porque Idaira volviera a recuperarse entonces se acercó a ella y le
dio un abrazo, Idaira estaba muy sorprendida del gesto por parte del chico, ¿Cómo
podía ser posible que el chico que tanto daño le hizo y que no quería volver a
ver estuviera en ese momento con ella dándole un abrazo? eso era exactamente lo
que necesitaba y aunque intentaba odiar a ese chico con todo su corazón después
de todo que había hecho le resultaba imposible, además ese abrazo fue tan
reconfortante que no quiso apartarse de él, quería quedarse allí mucho tiempo.
- Idaira, perdóname yo no quería hacerte
esto yo… - David estaba tan arrepentido que no sabía que decir, esa chica tenía
muy buen corazón y no merecía eso – de verdad estoy muy arrepentido por haberte
echo esto, he sido tan egoísta mirando solo por mi felicidad que no miraba el
daño que hacía a los demás, perdóname sé que no te mereces esto, si puedo hacer
algo porque estés mejor lo haré, lo que sea.
Idaira pensó que lo único que ese chico
podía hacer era quedarse allí con ella, sabía que estaría mejor si él estaba
allí por mucho daño que le hubiera hecho.
- Solo te pido que te quedes aquí conmigo,
no quiero estar sola he estado toda la noche llorando no he podido dormir, mis
padres se han ido y no saben lo que me pasa porque no he salido de mi
habitación desde ayer, solamente te pido un poco de compañía – David vio como
las lágrimas caían por las mejillas de Idaira y con sus manos las limpio,
sintió algo muy especial por esa chica, algo tan especial que le confundió un
poco.
- Claro que sí me quedare aquí contigo,
pero deja de llorar por favor no quiero seguir viéndote así ¿vale?
-
Esta bien, al menos lo intentare – dijo mientras sonría y se secaba las
lágrimas, a pesar de que era él el culpable de sus lágrimas también era él el
responsable de esa sonrisa.
David se quedó en casa de Idaira, ella disfrutó
mucho de su compañía y le sirvió para olvidarse de lo mal que lo había pasado
esos días, mientras pasaba tiempo con Idaira David se dio cuenta de lo buena
chica que era y aunque no lo quisiera admitir su amor por Layla había muerto de
verdad, tal vez era una obsesión por ella al ver que otro chico tenía la
oportunidad de estar con ella y que posiblemente Layla ya haya empezado a
escribir un nuevo capítulo de su vida, él también tendrá que cambiar de página
y empezar a escribir otra nueva historia intentado no volver a cometer los
errores que hasta entonces había hecho, todas las personas merecen ser felices
eso está claro, tiene claro que de ahora en adelante pensara más antes de
actuar.
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