CAPÍTULO 15
Ese
mismo día
La ambulancia
acababa de llegar, estaban subiendo a Alan a la camilla, Layla no podía parar
de llorar ¿Cómo podía haber pasado eso? Piensa que todo es culpa suya…
Hace
pocos minutos en ese mismo lugar
- Layla
perdóname yo no quería hacerte eso, no sé qué se me estaba pasando por la
cabeza en esos momentos yo… - David intentaba disculparse de todas las maneras
posibles pero Layla no quería seguir escuchándolo.
- David en
serio para ya, no conseguirás convencerme de nada me has fallado pensé que todo
lo que decías era verdad, que me querías que querías volver a intentarlo pero
solo jugabas con mis sentimientos y no solo con los míos sino también con los
de Idaira ella me lo ha contado todo y no solo eso también tu relación con
Alexandra ¿Cómo tienes la cara de volver a dirigirme la palabra? – Alan
impaciente observaba la discusión de esos dos jóvenes, notaba perfectamente lo
dolida que estaba Layla, seguramente sería eso lo que la chica no quería
contarle y la entiende.
- Lay de verdad
que lo siento, me arrepiento de todo lo que he hecho, no sabes cómo lo siento –
David por primera vez estaba arrepentido de verdad sabía que había metido la
pata hasta el fondo y que esta vez no todo sería tan fácil de solucionar.
- No vuelvas a
buscarme, déjame en paz a mí y a Idaira, tal vez me ha traicionado como amiga
pero creo que aun así no se merece que una persona como tu juegue con sus
sentimientos, ni ella ni nadie – Layla empezaba a sentirse mal y mientras
miraba a David con desprecio y decepción las lágrimas caían de sus ojos
celestes, Alan enseguida reaccionó y se acercó a darle un abrazo, pero Layla
estaba tan molesta y disgustada que se apartó de él y salió corriendo, Alan no
iba a permitir que Layla se fuera sola estando de esa manera, así que decidió
seguirla, ella iba tan deprisa que no se fijó que al cruzar el paso de cebra un
coche se acercaba a toda velocidad, Alan se percató de esto e intentando evitar
que atropelle a Layla se abalanzó sobre ella apartándola, entonces el coche
terminó arrollando al joven, cuando el conductor se dio cuenta de que había
atropellado a Alan frenó y se bajó del coche, el conductor cuando vio al pobre
chico tirado en el suelo inconsciente se llevó las manos a la cara, Layla
corrió hasta donde estaba Alan intentando que volviera a reaccionar
- ¡Alan
despierta por favor! – gritaba Layla preocupada, pero sin éxito el chico seguía
inconsciente, se fijó que Alan tenía una pequeña herida en la frente,
seguramente se la habrá echo al impactar contra el suelo cuando calló, ese
chico estaba loco ¿Cómo pudo arriesgar su vida por ella? Pensaba Layla,
entonces se acordó de que acababa de discutir con David miró hacia el lugar
donde estaba anteriormente y David ya se había ido, ni rastro de él, pero ahora
tenía que centrarse en Alan, ese chico que tenía delante suya y que estaba
herido.
- Estoy
llamando a una ambulancia – le dijo a ella el conductor
- ¡Podrías
haber mirado por donde conducías! ¡Es que acaso no ves los pasos peatonales! –
le dijo Layla al conductor recriminándole que él tenía la culpa de que Alan
estuviera ahora así, el conductor observó a la chica con cara de culpabilidad.
- Lo siento
mucho de verdad, no le vi pasar además el vino a toda velocidad, no le vi
cruzar…
Layla pregunto
al chico que subió a Alan a la ambulancia que si ella podía ir con ellos para
acompañar al joven y no dejarlo solo
- Claro, tú
debes de ser su novia supongo ¿no?
- eh… no soy
una amiga suya – dijo ella mirando al suelo
- Bueno de
todos modos puedes acompañarnos.
Layla se subió
a la ambulancia muy preocupada y mientras se dirigían al hospital dos
enfermeros intentaban reanimar a Alan, tardó bastante en despertar y cuando
despertó se encontraba aturdido, no sabía dónde estaba ni que estaba pasando,
sentía un dolor horrible en la cabeza, de repente miro a su derecha y allí
estaba ella con su sonrisa increíble, Layla estaba con él cogiéndolo de la mano
cuando miro a la izquierda tenía una enfermera atendiéndolo y reanimándolo,
¿Qué había pasado? Lo último que recuerda fue que se abalanzó sobre Layla para
que un coche no lo atropellara y sintió como el coche lo empujaba y el caía al
suelo.
- Eres todo un
héroe chico – le dijo la enfermera
Mientras había
estado inconsciente Layla le había contado lo sucedido a la enfermera.
- Sí, lo es –
le dijo Layla mientras le sonreía.
Layla sabe que
si Alan no la hubiera apartado la que estaría en esa camilla ahora mismo sería
ella, le ha salvado la vida, le debe una a aquel chico, una y bien grande,
Layla se está dando cuenta que él que de verdad vale la pena es Alan, no tendrá
que abandonarlo ahora cuando él más la necesita.
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