lunes, 23 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 15

Ese mismo día

La ambulancia acababa de llegar, estaban subiendo a Alan a la camilla, Layla no podía parar de llorar ¿Cómo podía haber pasado eso? Piensa que todo es culpa suya…

Hace pocos minutos en ese mismo lugar

- Layla perdóname yo no quería hacerte eso, no sé qué se me estaba pasando por la cabeza en esos momentos yo… - David intentaba disculparse de todas las maneras posibles pero Layla no quería seguir escuchándolo.
- David en serio para ya, no conseguirás convencerme de nada me has fallado pensé que todo lo que decías era verdad, que me querías que querías volver a intentarlo pero solo jugabas con mis sentimientos y no solo con los míos sino también con los de Idaira ella me lo ha contado todo y no solo eso también tu relación con Alexandra ¿Cómo tienes la cara de volver a dirigirme la palabra? – Alan impaciente observaba la discusión de esos dos jóvenes, notaba perfectamente lo dolida que estaba Layla, seguramente sería eso lo que la chica no quería contarle y la entiende.
- Lay de verdad que lo siento, me arrepiento de todo lo que he hecho, no sabes cómo lo siento – David por primera vez estaba arrepentido de verdad sabía que había metido la pata hasta el fondo y que esta vez no todo sería tan fácil de solucionar.
- No vuelvas a buscarme, déjame en paz a mí y a Idaira, tal vez me ha traicionado como amiga pero creo que aun así no se merece que una persona como tu juegue con sus sentimientos, ni ella ni nadie – Layla empezaba a sentirse mal y mientras miraba a David con desprecio y decepción las lágrimas caían de sus ojos celestes, Alan enseguida reaccionó y se acercó a darle un abrazo, pero Layla estaba tan molesta y disgustada que se apartó de él y salió corriendo, Alan no iba a permitir que Layla se fuera sola estando de esa manera, así que decidió seguirla, ella iba tan deprisa que no se fijó que al cruzar el paso de cebra un coche se acercaba a toda velocidad, Alan se percató de esto e intentando evitar que atropelle a Layla se abalanzó sobre ella apartándola, entonces el coche terminó arrollando al joven, cuando el conductor se dio cuenta de que había atropellado a Alan frenó y se bajó del coche, el conductor cuando vio al pobre chico tirado en el suelo inconsciente se llevó las manos a la cara, Layla corrió hasta donde estaba Alan intentando que volviera a reaccionar
- ¡Alan despierta por favor! – gritaba Layla preocupada, pero sin éxito el chico seguía inconsciente, se fijó que Alan tenía una pequeña herida en la frente, seguramente se la habrá echo al impactar contra el suelo cuando calló, ese chico estaba loco ¿Cómo pudo arriesgar su vida por ella? Pensaba Layla, entonces se acordó de que acababa de discutir con David miró hacia el lugar donde estaba anteriormente y David ya se había ido, ni rastro de él, pero ahora tenía que centrarse en Alan, ese chico que tenía delante suya y que estaba herido.
- Estoy llamando a una ambulancia – le dijo a ella el conductor
- ¡Podrías haber mirado por donde conducías! ¡Es que acaso no ves los pasos peatonales! – le dijo Layla al conductor recriminándole que él tenía la culpa de que Alan estuviera ahora así, el conductor observó a la chica con cara de culpabilidad.
- Lo siento mucho de verdad, no le vi pasar además el vino a toda velocidad, no le vi cruzar…



Layla pregunto al chico que subió a Alan a la ambulancia que si ella podía ir con ellos para acompañar al joven y no dejarlo solo
- Claro, tú debes de ser su novia supongo ¿no?
- eh… no soy una amiga suya – dijo ella mirando al suelo
- Bueno de todos modos puedes acompañarnos.
Layla se subió a la ambulancia muy preocupada y mientras se dirigían al hospital dos enfermeros intentaban reanimar a Alan, tardó bastante en despertar y cuando despertó se encontraba aturdido, no sabía dónde estaba ni que estaba pasando, sentía un dolor horrible en la cabeza, de repente miro a su derecha y allí estaba ella con su sonrisa increíble, Layla estaba con él cogiéndolo de la mano cuando miro a la izquierda tenía una enfermera atendiéndolo y reanimándolo, ¿Qué había pasado? Lo último que recuerda fue que se abalanzó sobre Layla para que un coche no lo atropellara y sintió como el coche lo empujaba y el caía al suelo.
- Eres todo un héroe chico – le dijo la enfermera
Mientras había estado inconsciente Layla le había contado lo sucedido a la enfermera.
- Sí, lo es – le dijo Layla mientras le sonreía.

Layla sabe que si Alan no la hubiera apartado la que estaría en esa camilla ahora mismo sería ella, le ha salvado la vida, le debe una a aquel chico, una y bien grande, Layla se está dando cuenta que él que de verdad vale la pena es Alan, no tendrá que abandonarlo ahora cuando él más la necesita.

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