CAPÍTULO 14
Ese
mismo día
David no iba a permitir que Idaira y
Alexandra se interpusieran en sus intenciones de volver con Layla, pero aun no
tenía un plan para que Layla no se enterara de sus mentiras ¿Cómo he podido ser
tan tonto? Pensaba, tenía a la mejor chica que podía haber conocido delante de
sus ojos pero la traicionó y para colmo tiene que ocultándole muchas cosas de
las que se arrepiente, pero si se le cuenta todo lo que ha pasado tiene por
seguro que ella no querrá volver a saber nada de él, tenía que idear un plan
inmediatamente antes de que pase algo que no quiere, recorría su habitación de
un lado para otro y de repente sonó su móvil un nuevo mensaje lo miro y era de
Alexandra ponía: “ten por seguro que esto o se quedará así”. Esa chica le
empezaba a cansar, tenía que hacer algo cuanto antes, entonces busco el número
de Layla y la llamo, espero a que ella le contestara
- ¿sí?
- Hola Lay soy yo David, ¿Cómo estás?
- ¡Ah! Hola David muy bien ahora estaba a
punto de salir ¿tu como estas?
- Muy bien, gracias ¿y a dónde ibas?
- Un amigo me ha invitado a salir con él y
como me aburría en casa pues saldré con él.
Vaya, parece que alguien se le está
adelantando a David, hay un nuevo chico pero ¿y el beso que se dieron? ¿Dónde
se queda con eso? Parece que ella ya lo ha olvidado.
- que bien me alegro mucho por ti Lay –
miente
- Bueno perdóname me tengo que ir ha
venido a buscarme cuídate y espero verte pronto, un beso
- Adiós Lay cuídate tú también y no me
olvides… Te quiero – pero antes de que dijera ese “te quiero” Layla ya había
colgado, parecía que ella ya se había olvidado de él, estaba haciendo su vida
sin tenerlo en cuenta a él.
En otro lugar de la ciudad
Acababa de colgar el móvil, él ya estaba
en la puerta esperándola y pensó que no tenía que hacerse esperar, así que bajo
muy feliz a recibir a aquel chico, abrió la puerta y allí estaba Alan, en
cuanto él se percató de que ella ya había abierto la puerta se giró y le
sonrió, esa sonrisa que tiene y que hace que Layla se olvide de todo.
- ¡Lay! ¿Cómo estás? – dijo él con mucho
entusiasmo
- Muy bien te estaba esperando ¿y tú como
estas?
- Muy feliz – quería decirle lo feliz que
estaba de estar con ella pero prefirió callárselo y reservarlo para más tarde-
bueno vamos - haciéndole una señal de que lo siguiera y así lo hizo, mientras
iban al parque donde se conocieron iban hablando de varias cosas, cuando
llegaron Alan le invito a un helado, ella pidió uno de mango y el uno de vainilla,
se fueron a sentar en uno de los asientos que estaban libres y Alan le dijo
- ¿y bueno ya está todo solucionado?
- ¿a qué te refiere?
- el otro día que íbamos a salir no
pudiste porque dijiste que tenías que arreglar unas cosas ¿recuerdas?
- ¡ah! Es verdad, si claro todo está mejor
que nunca – Layla entonces recuerda esa tarde que pasó con David pero sin mucho
entusiasmo – pero bueno cambiemos de tema ¿Cómo estás? ¿Ya te has adaptado aquí
en la ciudad?
- Bueno llevo aquí apenas 4 días y no es
que vaya muy bien, me da miedo salir a dar una vuelta y luego no saber cómo
volver a casa – Layla se rio de él al escuchar eso, ese chico es muy simpático
y siempre sabe cómo hacerla sonreír y apenas la conoce de hace 3 días
literalmente, pensaba que todo era demasiado perfecto para que vaya bien – hey
no te rías Lay que seguro que a ti también te pasaba eso cuando eras pequeña.
- si pero cuando era pequeña, ahora soy
mayor y sé por dónde volver a casa – entonces volvió a reír, Alan hizo un signo
como si estuviera enfadado pero no pudo aguantar soltar una carcajada ante la
atenta mirada de Layla que pensó que de verdad se había molestado – pensé que
te habías molestado de verdad, eso no se hace Alan – le dijo mientras le daba
un suave codazo.
Estaban pasándolo muy bien pero de repente
Layla escucho su nombre por detrás y agacho la cabeza al reconocer a la persona
que le llamaba.
- Lay ¿Quién es ese chico?
- ese chico es…
- Soy David, su novio… bueno su ex novio
¿tú quién eres?
- Soy Alan un amigo suyo
- mira, este es el famoso Alan ¿Qué haces
con un chico como este Lay?
David había llegado en el momento menos
oportuno Layla estaba tan asombrada de que él estuviera allí que no tenía
palabras para decir lo que pensaba ni tan quisiera parar aquella discusión que
estaba a punto de comenzar.
- creo que no eres nadie para decirle a
ella con quien tiene que estar y con quien no es lo suficientemente mayorcita
para saberlo ella ¿no crees? – le dijo Alan al ver la prepotencia de aquel
chico
- Tu no deberías meterte donde no te llaman
– David estaba tan enfadado al haber visto a Layla tan feliz con ese chico ¿es
que acaso esa chica se ha olvidado por completo de él?
- Oye yo no te he hecho nada para que me
hables así además no me conoces de nada.
- ¡Para ya David! Déjalo en paz y vete con
Alexandra o con Idaira creo que tienes para elegir ¿verdad? – La cara de David
parecía de piedra estaba completamente alucinado con lo que acababa de oír,
será difícil para David salir de esta situación tan incómoda.
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