domingo, 22 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 14 

Ese mismo día 

David no iba a permitir que Idaira y Alexandra se interpusieran en sus intenciones de volver con Layla, pero aun no tenía un plan para que Layla no se enterara de sus mentiras ¿Cómo he podido ser tan tonto? Pensaba, tenía a la mejor chica que podía haber conocido delante de sus ojos pero la traicionó y para colmo tiene que ocultándole muchas cosas de las que se arrepiente, pero si se le cuenta todo lo que ha pasado tiene por seguro que ella no querrá volver a saber nada de él, tenía que idear un plan inmediatamente antes de que pase algo que no quiere, recorría su habitación de un lado para otro y de repente sonó su móvil un nuevo mensaje lo miro y era de Alexandra ponía: “ten por seguro que esto o se quedará así”. Esa chica le empezaba a cansar, tenía que hacer algo cuanto antes, entonces busco el número de Layla y la llamo, espero a que ella le contestara
- ¿sí?
- Hola Lay soy yo David, ¿Cómo estás?
- ¡Ah! Hola David muy bien ahora estaba a punto de salir ¿tu como estas?
- Muy bien, gracias ¿y a dónde ibas?
- Un amigo me ha invitado a salir con él y como me aburría en casa pues saldré con él.
Vaya, parece que alguien se le está adelantando a David, hay un nuevo chico pero ¿y el beso que se dieron? ¿Dónde se queda con eso? Parece que ella ya lo ha olvidado.
- que bien me alegro mucho por ti Lay – miente
- Bueno perdóname me tengo que ir ha venido a buscarme cuídate y espero verte pronto, un beso
- Adiós Lay cuídate tú también y no me olvides… Te quiero – pero antes de que dijera ese “te quiero” Layla ya había colgado, parecía que ella ya se había olvidado de él, estaba haciendo su vida sin tenerlo en cuenta a él.


En otro lugar de la ciudad

Acababa de colgar el móvil, él ya estaba en la puerta esperándola y pensó que no tenía que hacerse esperar, así que bajo muy feliz a recibir a aquel chico, abrió la puerta y allí estaba Alan, en cuanto él se percató de que ella ya había abierto la puerta se giró y le sonrió, esa sonrisa que tiene y que hace que Layla se olvide de todo.
- ¡Lay! ¿Cómo estás? – dijo él con mucho entusiasmo
- Muy bien te estaba esperando ¿y tú como estas?
- Muy feliz – quería decirle lo feliz que estaba de estar con ella pero prefirió callárselo y reservarlo para más tarde- bueno vamos - haciéndole una señal de que lo siguiera y así lo hizo, mientras iban al parque donde se conocieron iban hablando de varias cosas, cuando llegaron Alan le invito a un helado, ella pidió uno de mango y el uno de vainilla, se fueron a sentar en uno de los asientos que estaban libres y Alan le dijo
- ¿y bueno ya está todo solucionado?
- ¿a qué te refiere?
- el otro día que íbamos a salir no pudiste porque dijiste que tenías que arreglar unas cosas ¿recuerdas?
- ¡ah! Es verdad, si claro todo está mejor que nunca – Layla entonces recuerda esa tarde que pasó con David pero sin mucho entusiasmo – pero bueno cambiemos de tema ¿Cómo estás? ¿Ya te has adaptado aquí en la ciudad?
- Bueno llevo aquí apenas 4 días y no es que vaya muy bien, me da miedo salir a dar una vuelta y luego no saber cómo volver a casa – Layla se rio de él al escuchar eso, ese chico es muy simpático y siempre sabe cómo hacerla sonreír y apenas la conoce de hace 3 días literalmente, pensaba que todo era demasiado perfecto para que vaya bien – hey no te rías Lay que seguro que a ti también te pasaba eso cuando eras pequeña.
- si pero cuando era pequeña, ahora soy mayor y sé por dónde volver a casa – entonces volvió a reír, Alan hizo un signo como si estuviera enfadado pero no pudo aguantar soltar una carcajada ante la atenta mirada de Layla que pensó que de verdad se había molestado – pensé que te habías molestado de verdad, eso no se hace Alan – le dijo mientras le daba un suave codazo.
Estaban pasándolo muy bien pero de repente Layla escucho su nombre por detrás y agacho la cabeza al reconocer a la persona que le llamaba.
- Lay ¿Quién es ese chico?
- ese chico es…
- Soy David, su novio… bueno su ex novio ¿tú quién eres?
- Soy Alan un amigo suyo
- mira, este es el famoso Alan ¿Qué haces con un chico como este Lay?
David había llegado en el momento menos oportuno Layla estaba tan asombrada de que él estuviera allí que no tenía palabras para decir lo que pensaba ni tan quisiera parar aquella discusión que estaba a punto de comenzar.
- creo que no eres nadie para decirle a ella con quien tiene que estar y con quien no es lo suficientemente mayorcita para saberlo ella ¿no crees? – le dijo Alan al ver la prepotencia de aquel chico
- Tu no deberías meterte donde no te llaman – David estaba tan enfadado al haber visto a Layla tan feliz con ese chico ¿es que acaso esa chica se ha olvidado por completo de él?
- Oye yo no te he hecho nada para que me hables así además no me conoces de nada.

- ¡Para ya David! Déjalo en paz y vete con Alexandra o con Idaira creo que tienes para elegir ¿verdad? – La cara de David parecía de piedra estaba completamente alucinado con lo que acababa de oír, será difícil para David salir de esta situación tan incómoda.

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