domingo, 29 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 16 

Al día siguiente en un lugar de la ciudad 

David no paraba de dar vueltas en la cama no podía dormir, entonces vio la hora en su móvil, era el momento de levantarse pero no había dormido nada además con lo que le paso ayer tenía más que suficiente, tenía una sensación muy rara, una parte buena y otra mala…

El día anterior, en un parque de Lead

En cuanto Layla salió corriendo David decidió no ir detrás de ella porque sabe que sería para peor, así que decidió dejarla sola con Alan, se fue en busca de Idaira ¿Cómo se atrevió a contarle a Layla lo que habían tenido? Le dijo que no lo hiciera pero al parecer ella hizo oídos sordos a eso, iba de camino a la casa de la Idaira, ya se sabía el camino de memoria tantos días perdidos pasándolos con una chica que no era la indicada pensaba él mientras caminaba.
- ¡que pérdida de tiempo! – se decía para sus adentros, sabe que ha cometido muchos errores y es ahora cuando está pagando las consecuencias de sus actos.
Llegó a la puerta de la casa y llamó al timbre y estuvo esperando un momento hasta que le abriera alguien, cuando le abrieron la puerta se encontró a Idaira con los ojos hinchados, muy rojos, David iba con todas las intenciones de recriminarle lo que tanto le pidió que no contara a Layla, pero ese chico también tenía sentimientos y esa chica tan inofensiva, humilde e ingenua que tenía delante le dio mucha pena y decidió compadecerse de ella.
- ¿es que no has tenido suficiente ya? ¿Qué haces tú aquí? – Idaira estaba muy decepcionada de David, ese chico no se merecía que ella le dirigiera la palabra y tenía el descaro de presentarse allí en su casa, seguramente con  la intención de reclamarle algo que ella sabe perfectamente, pero no tenía ganas de absolutamente nada.
- Idaira ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? – la respuesta era bastante lógica, en ese momento David se dio cuenta de que tal vez por ser tan egoísta no había herido solo a Layla sino también a Idaira, por su cabeza pasaron todas las palabras hirientes que le había dicho a Idaira, se pone en su lugar y sabe que si a él lo trataran así no querría volver a ver a esa persona, se sintió tan mal por dentro que lo primero que quiso hacer era darle un abrazo a esa chica, sabía que no estaba pasando por un buen momento por su culpa y que aunque fuera él el culpable de que ahora este así, haría lo que fuera porque Idaira volviera a recuperarse entonces se acercó a ella y le dio un abrazo, Idaira estaba muy sorprendida del gesto por parte del chico, ¿Cómo podía ser posible que el chico que tanto daño le hizo y que no quería volver a ver estuviera en ese momento con ella dándole un abrazo? eso era exactamente lo que necesitaba y aunque intentaba odiar a ese chico con todo su corazón después de todo que había hecho le resultaba imposible, además ese abrazo fue tan reconfortante que no quiso apartarse de él, quería quedarse allí mucho tiempo.
- Idaira, perdóname yo no quería hacerte esto yo… - David estaba tan arrepentido que no sabía que decir, esa chica tenía muy buen corazón y no merecía eso – de verdad estoy muy arrepentido por haberte echo esto, he sido tan egoísta mirando solo por mi felicidad que no miraba el daño que hacía a los demás, perdóname sé que no te mereces esto, si puedo hacer algo porque estés mejor lo haré, lo que sea.
Idaira pensó que lo único que ese chico podía hacer era quedarse allí con ella, sabía que estaría mejor si él estaba allí por mucho daño que le hubiera hecho.
- Solo te pido que te quedes aquí conmigo, no quiero estar sola he estado toda la noche llorando no he podido dormir, mis padres se han ido y no saben lo que me pasa porque no he salido de mi habitación desde ayer, solamente te pido un poco de compañía – David vio como las lágrimas caían por las mejillas de Idaira y con sus manos las limpio, sintió algo muy especial por esa chica, algo tan especial que le confundió un poco.
- Claro que sí me quedare aquí contigo, pero deja de llorar por favor no quiero seguir viéndote así ¿vale?
-  Esta bien, al menos lo intentare – dijo mientras sonría y se secaba las lágrimas, a pesar de que era él el culpable de sus lágrimas también era él el responsable de esa sonrisa.
David se quedó en casa de Idaira, ella disfrutó mucho de su compañía y le sirvió para olvidarse de lo mal que lo había pasado esos días, mientras pasaba tiempo con Idaira David se dio cuenta de lo buena chica que era y aunque no lo quisiera admitir su amor por Layla había muerto de verdad, tal vez era una obsesión por ella al ver que otro chico tenía la oportunidad de estar con ella y que posiblemente Layla ya haya empezado a escribir un nuevo capítulo de su vida, él también tendrá que cambiar de página y empezar a escribir otra nueva historia intentado no volver a cometer los errores que hasta entonces había hecho, todas las personas merecen ser felices eso está claro, tiene claro que de ahora en adelante pensara más antes de actuar.

martes, 24 de diciembre de 2013

DE MI PARTE PARA TODOS :) 

Desearles unas felices fiestas! Feliz navidad a todos ustedes pasenla muy bien reunidos en familia, disfrutando y sobre todo están unidos que eso es lo importante para todos! Un abrazo y un beso muy fuertes desde Sujeta mi mano. Att: Dayanna :)

lunes, 23 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 15

Ese mismo día

La ambulancia acababa de llegar, estaban subiendo a Alan a la camilla, Layla no podía parar de llorar ¿Cómo podía haber pasado eso? Piensa que todo es culpa suya…

Hace pocos minutos en ese mismo lugar

- Layla perdóname yo no quería hacerte eso, no sé qué se me estaba pasando por la cabeza en esos momentos yo… - David intentaba disculparse de todas las maneras posibles pero Layla no quería seguir escuchándolo.
- David en serio para ya, no conseguirás convencerme de nada me has fallado pensé que todo lo que decías era verdad, que me querías que querías volver a intentarlo pero solo jugabas con mis sentimientos y no solo con los míos sino también con los de Idaira ella me lo ha contado todo y no solo eso también tu relación con Alexandra ¿Cómo tienes la cara de volver a dirigirme la palabra? – Alan impaciente observaba la discusión de esos dos jóvenes, notaba perfectamente lo dolida que estaba Layla, seguramente sería eso lo que la chica no quería contarle y la entiende.
- Lay de verdad que lo siento, me arrepiento de todo lo que he hecho, no sabes cómo lo siento – David por primera vez estaba arrepentido de verdad sabía que había metido la pata hasta el fondo y que esta vez no todo sería tan fácil de solucionar.
- No vuelvas a buscarme, déjame en paz a mí y a Idaira, tal vez me ha traicionado como amiga pero creo que aun así no se merece que una persona como tu juegue con sus sentimientos, ni ella ni nadie – Layla empezaba a sentirse mal y mientras miraba a David con desprecio y decepción las lágrimas caían de sus ojos celestes, Alan enseguida reaccionó y se acercó a darle un abrazo, pero Layla estaba tan molesta y disgustada que se apartó de él y salió corriendo, Alan no iba a permitir que Layla se fuera sola estando de esa manera, así que decidió seguirla, ella iba tan deprisa que no se fijó que al cruzar el paso de cebra un coche se acercaba a toda velocidad, Alan se percató de esto e intentando evitar que atropelle a Layla se abalanzó sobre ella apartándola, entonces el coche terminó arrollando al joven, cuando el conductor se dio cuenta de que había atropellado a Alan frenó y se bajó del coche, el conductor cuando vio al pobre chico tirado en el suelo inconsciente se llevó las manos a la cara, Layla corrió hasta donde estaba Alan intentando que volviera a reaccionar
- ¡Alan despierta por favor! – gritaba Layla preocupada, pero sin éxito el chico seguía inconsciente, se fijó que Alan tenía una pequeña herida en la frente, seguramente se la habrá echo al impactar contra el suelo cuando calló, ese chico estaba loco ¿Cómo pudo arriesgar su vida por ella? Pensaba Layla, entonces se acordó de que acababa de discutir con David miró hacia el lugar donde estaba anteriormente y David ya se había ido, ni rastro de él, pero ahora tenía que centrarse en Alan, ese chico que tenía delante suya y que estaba herido.
- Estoy llamando a una ambulancia – le dijo a ella el conductor
- ¡Podrías haber mirado por donde conducías! ¡Es que acaso no ves los pasos peatonales! – le dijo Layla al conductor recriminándole que él tenía la culpa de que Alan estuviera ahora así, el conductor observó a la chica con cara de culpabilidad.
- Lo siento mucho de verdad, no le vi pasar además el vino a toda velocidad, no le vi cruzar…



Layla pregunto al chico que subió a Alan a la ambulancia que si ella podía ir con ellos para acompañar al joven y no dejarlo solo
- Claro, tú debes de ser su novia supongo ¿no?
- eh… no soy una amiga suya – dijo ella mirando al suelo
- Bueno de todos modos puedes acompañarnos.
Layla se subió a la ambulancia muy preocupada y mientras se dirigían al hospital dos enfermeros intentaban reanimar a Alan, tardó bastante en despertar y cuando despertó se encontraba aturdido, no sabía dónde estaba ni que estaba pasando, sentía un dolor horrible en la cabeza, de repente miro a su derecha y allí estaba ella con su sonrisa increíble, Layla estaba con él cogiéndolo de la mano cuando miro a la izquierda tenía una enfermera atendiéndolo y reanimándolo, ¿Qué había pasado? Lo último que recuerda fue que se abalanzó sobre Layla para que un coche no lo atropellara y sintió como el coche lo empujaba y el caía al suelo.
- Eres todo un héroe chico – le dijo la enfermera
Mientras había estado inconsciente Layla le había contado lo sucedido a la enfermera.
- Sí, lo es – le dijo Layla mientras le sonreía.

Layla sabe que si Alan no la hubiera apartado la que estaría en esa camilla ahora mismo sería ella, le ha salvado la vida, le debe una a aquel chico, una y bien grande, Layla se está dando cuenta que él que de verdad vale la pena es Alan, no tendrá que abandonarlo ahora cuando él más la necesita.

domingo, 22 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 14 

Ese mismo día 

David no iba a permitir que Idaira y Alexandra se interpusieran en sus intenciones de volver con Layla, pero aun no tenía un plan para que Layla no se enterara de sus mentiras ¿Cómo he podido ser tan tonto? Pensaba, tenía a la mejor chica que podía haber conocido delante de sus ojos pero la traicionó y para colmo tiene que ocultándole muchas cosas de las que se arrepiente, pero si se le cuenta todo lo que ha pasado tiene por seguro que ella no querrá volver a saber nada de él, tenía que idear un plan inmediatamente antes de que pase algo que no quiere, recorría su habitación de un lado para otro y de repente sonó su móvil un nuevo mensaje lo miro y era de Alexandra ponía: “ten por seguro que esto o se quedará así”. Esa chica le empezaba a cansar, tenía que hacer algo cuanto antes, entonces busco el número de Layla y la llamo, espero a que ella le contestara
- ¿sí?
- Hola Lay soy yo David, ¿Cómo estás?
- ¡Ah! Hola David muy bien ahora estaba a punto de salir ¿tu como estas?
- Muy bien, gracias ¿y a dónde ibas?
- Un amigo me ha invitado a salir con él y como me aburría en casa pues saldré con él.
Vaya, parece que alguien se le está adelantando a David, hay un nuevo chico pero ¿y el beso que se dieron? ¿Dónde se queda con eso? Parece que ella ya lo ha olvidado.
- que bien me alegro mucho por ti Lay – miente
- Bueno perdóname me tengo que ir ha venido a buscarme cuídate y espero verte pronto, un beso
- Adiós Lay cuídate tú también y no me olvides… Te quiero – pero antes de que dijera ese “te quiero” Layla ya había colgado, parecía que ella ya se había olvidado de él, estaba haciendo su vida sin tenerlo en cuenta a él.


En otro lugar de la ciudad

Acababa de colgar el móvil, él ya estaba en la puerta esperándola y pensó que no tenía que hacerse esperar, así que bajo muy feliz a recibir a aquel chico, abrió la puerta y allí estaba Alan, en cuanto él se percató de que ella ya había abierto la puerta se giró y le sonrió, esa sonrisa que tiene y que hace que Layla se olvide de todo.
- ¡Lay! ¿Cómo estás? – dijo él con mucho entusiasmo
- Muy bien te estaba esperando ¿y tú como estas?
- Muy feliz – quería decirle lo feliz que estaba de estar con ella pero prefirió callárselo y reservarlo para más tarde- bueno vamos - haciéndole una señal de que lo siguiera y así lo hizo, mientras iban al parque donde se conocieron iban hablando de varias cosas, cuando llegaron Alan le invito a un helado, ella pidió uno de mango y el uno de vainilla, se fueron a sentar en uno de los asientos que estaban libres y Alan le dijo
- ¿y bueno ya está todo solucionado?
- ¿a qué te refiere?
- el otro día que íbamos a salir no pudiste porque dijiste que tenías que arreglar unas cosas ¿recuerdas?
- ¡ah! Es verdad, si claro todo está mejor que nunca – Layla entonces recuerda esa tarde que pasó con David pero sin mucho entusiasmo – pero bueno cambiemos de tema ¿Cómo estás? ¿Ya te has adaptado aquí en la ciudad?
- Bueno llevo aquí apenas 4 días y no es que vaya muy bien, me da miedo salir a dar una vuelta y luego no saber cómo volver a casa – Layla se rio de él al escuchar eso, ese chico es muy simpático y siempre sabe cómo hacerla sonreír y apenas la conoce de hace 3 días literalmente, pensaba que todo era demasiado perfecto para que vaya bien – hey no te rías Lay que seguro que a ti también te pasaba eso cuando eras pequeña.
- si pero cuando era pequeña, ahora soy mayor y sé por dónde volver a casa – entonces volvió a reír, Alan hizo un signo como si estuviera enfadado pero no pudo aguantar soltar una carcajada ante la atenta mirada de Layla que pensó que de verdad se había molestado – pensé que te habías molestado de verdad, eso no se hace Alan – le dijo mientras le daba un suave codazo.
Estaban pasándolo muy bien pero de repente Layla escucho su nombre por detrás y agacho la cabeza al reconocer a la persona que le llamaba.
- Lay ¿Quién es ese chico?
- ese chico es…
- Soy David, su novio… bueno su ex novio ¿tú quién eres?
- Soy Alan un amigo suyo
- mira, este es el famoso Alan ¿Qué haces con un chico como este Lay?
David había llegado en el momento menos oportuno Layla estaba tan asombrada de que él estuviera allí que no tenía palabras para decir lo que pensaba ni tan quisiera parar aquella discusión que estaba a punto de comenzar.
- creo que no eres nadie para decirle a ella con quien tiene que estar y con quien no es lo suficientemente mayorcita para saberlo ella ¿no crees? – le dijo Alan al ver la prepotencia de aquel chico
- Tu no deberías meterte donde no te llaman – David estaba tan enfadado al haber visto a Layla tan feliz con ese chico ¿es que acaso esa chica se ha olvidado por completo de él?
- Oye yo no te he hecho nada para que me hables así además no me conoces de nada.

- ¡Para ya David! Déjalo en paz y vete con Alexandra o con Idaira creo que tienes para elegir ¿verdad? – La cara de David parecía de piedra estaba completamente alucinado con lo que acababa de oír, será difícil para David salir de esta situación tan incómoda.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Y por el momento...

Pedirles disculpas por no haber subido capítulos estos días he estado muy ocupada con varias cosas, exámenes, pero para mañana les prometo que tendrán el capítulo 14 y espero que sigan el libro y les este gustando. Un saludo enorme a todos ustedes que leen mi libro muchas gracias un abrazo fuerte :) gracias por su comprensión.

martes, 3 de diciembre de 2013

CAPÍTULO 13

Al día siguiente al mediodía

Aquella chica esta enfurecida, parecía que a fin de cuentas ese chico se las traía todas consigo y podía hacer y deshacer cuando él quisiera, hace más una semana que él ya no responde a sus mensajes y al parecer no tiene intención de contestar al teléfono
- Que ilusa eres – dice en voz alta Alexandra mientras camina de un lado para otro de la habitación justo en ese momento se escucha su ordenador, alguien le acaba de enviar un mensaje al Facebook, se dirige rápidamente hacia el con la esperanza de que David haya respondido a los mil mensajes que le ha dejado, pero desilusionada mira a la pantalla verificando de que lamentablemente no es él “Hola Alex, soy yo Carolina parece que te has olvidado de mi L” duda si responder, la verdad que desde que esta tan centrada en David apenas ha hablado con sus amigas, las tiene olvidadas, además Carol era la única que sabía que estaba con David, es su mejor amiga así que pensó que no debería de ignorarla entonces empieza a teclear “¡Carol! No me he olvidado de ti perdóname es que he estado muy ocupada en casa, ya sabes que mi madre no puede con todo, tiene 4 hijos que cuidar” miente, realmente sabe que nada es verdad pero no sabe cómo decirle que David ya no le habla “No pasa nada Alex ya sabes que puedes contar conmigo si necesitas ayuda, ¿te puedo llamar?” Alexandra lo mira y no sabe si tiene muchas ganas de hablar con su mejor amiga pero sabe que igual le hace bien, lleva mucho tiempo aislada de todo “claro porque no, ahora mismo te llamo” su amiga le responde con un emoticono de una carita sonriendo, mientras ella coge su móvil que estaba encima de la cama, marca el número de su amiga y al tercer bip contesta
- Carol, ¿Cómo estás?
- Muy bien te echaba de menos, pero ¿y tú como estas? Me imagino que destrozada…- ¿destrozada? Acaso se ha enterado de algo y ella no lo sabe
- ¿Por qué lo dices?
- El otro día estaba paseando con mi perro y vi a David con Layla parece que ha decidido volver con ella – al otro lado de la línea se escucha a una chica llorar, Alexandra estaba en estado de shock, pero si Layla era su pasado, él le había dicho que su presente solo era ella, más decepciones…- Alex ¿estás bien?
- Yo… yo no sabía nada, hace más de una semana que David ha dejado de responderme a los mensajes, tampoco me contesta el teléfono no entiendo nada, debe ser una equivocación… esto no puede ser – no se lo acababa de creer, era imposible que David estuviera otra vez con ella además corto con Layla para estar con ella, su relación ya no tenía arreglo, cuantas mentiras le dijo
- Alex tranquila, lo mejor será que lo busques, que vayas a su casa y lo aclaréis todo, no te mereces esto, si quieres te acompaño
- Muchas gracias por todo  Carol pero esto debo arreglarlo yo sola, adiós y gracias otra vez- pulso la tecla de colgar y se acostó en la cama boca abajo cogió la almohada, puso su cara en ella y empezó a llorar, ¿Cómo pudo ser tan tonta? Él sigue enamorado de Layla y ella es una distracción más, entonces coge su móvil y se pone a mirar las últimas fotos que tiene con él, que feliz estaba cuando estaba con David, pero no piensa dejar esto así, busca un abrigo, las llaves y sale de casa a todo correr, no sabe lo que va a hacer pero  tiene que dejarle las cosas claras a ese chico, no puede jugar con ella de esa forma, pasan 20 minutos en lo que tarda en llegar a casa de David, se acerca al timbre aun dudosa de lo que va hacer, llama a la puerta y espera que le abran, cuando le abren la puerta tenía delante a la madre de David.
- Hola soy Alexandra una amiga de David, le podrías decir que quiero verle por favor.
- Hola, si ahora mismo le aviso que estas aquí, pero pasa dentro mejor, no estés ahí fuera esperando
- Muchas gracias – le dice con una sonrisa mientras entra en la casa.
En ese momento por las escaleras aparece David, el chico se quedó inmóvil al ver que Alexandra estaba allí en su casa.
- ¿Qué haces tú aquí?
- David, hijo que forma es esa de tratar a una amiga.
- Mama déjanos a solas que tenemos que hablar.
- Está bien
Su madre un poco extrañada se fue a la cocina, su hijo parecía enfadado la visita de esa chica al parecer no le agradaba tanto, David se aseguró de que su madre ya no les escuchaba y se acercó a aquella chica pero antes de que él empezara a hablar Alexandra se le adelantó y le propinó una cachetada en la cara.
- ¿Cómo te has atrevido a hacerme esto?
- ¿hacerte el que? – David se había puesto muy nervioso cuando la vio a ella allí en su casa y ahora estaba más tenso al recibir esa cachetada, parece que todas sus mentiras habían llegado al punto final.
- Me he enterado de que has vuelto con Layla, ¿pero qué te crees que soy tonta? Tarde o temprano me iba a enterar, pero no quería que sea de esa forma, estabas jugando con mis sentimientos y yo como una tonta enamorándome de ti – Alexandra tenía muchas ganas de llorar, pero no lo hizo – esto no se quedara así David, se dónde vive Layla, y tengo su Facebook sea como sea se enterara de esto
- ¡No! Alexandra ni se te ocurra decirle nada a Layla, si le dices eso dudo que me de otra oportunidad de estar con ella, he sido un estúpido y la deje ir, pero ahora me he dado cuenta de que la que merece la pena es ella y me equivoque estando contigo – David también recordó a Idaira, esa chica también fue otro error que cometió.
- ¡Tu no me tienes que decir lo que tengo que hacer, yo haré lo que me dé la gana! – Alexandra se estaba poniendo muy nerviosa y exaltada
- Alexandra te arrepentirás si haces eso, créeme que te arrepentirás, vete de aquí y déjame en paz, no vuelvas a buscarme y olvídate que existo ¿está bien?

Las palabras de David le dolieron mucho a Alexandra, pero tenía un plan y no pensaba dejarlo pasar y sin decir nada se dirigió a la puerta y se marchó, David iba a pagar muy caro el haber jugado con sus sentimientos y de eso estaba segura.