lunes, 23 de febrero de 2015

CAPÍTULO 32
En un lugar de Lead
Eli se levantó asustada, había tenido una pesadilla nuevamente, lleva teniéndolas desde que pasó lo que pasó con Fernanda, se levantaba asustada entre sollozos.
- ¡Quiero que esto termine ya! – gritaba desesperada, la situación le estaba superando y había pasado ya una semana desde aquel terrible accidente.
Cogió su móvil que lo tenía a lado en la mesilla de noche y vio que tenía seis perdidas de su novio y dos mensajes de texto, su novio no ha parado de llamarla y de buscarla desde hace una semana pero Eli ha estado distanciada, tiene mucho miedo de lo que le pueda pasar, ya no solo a ella si no también a su novio y a todas las personas que le rodean. Abre los mensajes de texto y los lee al detalle:
“Eli, cariño te hecho de menos ¿Dónde estas? He ido a buscarte a casa pero me ha dicho que no estabas. Recuerda que te quiero.”
A Eli le empiezan a rodar las lágrimas por los ojos, sabe que esta haciendo mal esquivándole, pero tiene mucho miedo, lee el siguiente mensaje.
“Bueno, ahora me iré a dormir, espero que para mañana des señales de vida por favor te lo pido, me tienes muy preocupado. Te quiero cariño buenas noches”
Tiene el mejor novio del mundo sin lugar a dudas y ella lo sabe. Él no se merece eso después de todo lo que Carlos hace siempre por ella, en ese mismo momento se decide a llamarlo,  sabe que es tarde pero necesita escucharlo. Marca su número y espera a que le conteste, la espera es larguísima pero al fin al otro lado se escucha una voz.
- ¡Eli, cariño! – Al oír a su novio las lágrimas brotan otra vez por sus ojos - ¿Estás bien?- Ha notado como su novia ha empezado a llorar y daría cualquier cosa por estar con ella cuidándola.
- Bueno… más o menos, ya sabes es muy difícil asumir que una de las que considerabas tus mejores amigas en realidad te odiaba y te deseaba lo peor.
- Sí, te entiendo y lo siento mucho Eli, me tenías muy preocupado pensé que te pasaba algo, hoy en la tarde fui a tu casa, pero nadie me abrió la puerta, cada vez estaba más asustado los días pasaban y no sabía nada de ti, en verdad estaba muy preocupado – la voz de Carlos es suave y a la vez preocupada, Eli sabe que no estaba bien lo que hacía, pero no sabía como afrontar la situación.
- Lo siento mucho mi amor, no quería que estuvieras tan preocupado, pero tenía miedo de que Fernanda pudiera volver y hacerte daño, por eso decidí no hablarte, perdóname – Eli no puede dejar de llorar mientras habla, nunca había pasado por algo así y es muy difícil y muchísimo más si no está con Carlos que es su gran apoyo, ahora se da cuenta de toda la falta que le ha hecho toda esa semana.
- ¿Podría ir mañana a tu casa? Necesito verte y saber que estas bien.
- Me parece muy bien, yo también necesito verte y estar contigo.
- Ahora tienes que seguir durmiendo ¿está bien?
- Siiii, está bien – dice resignada, quería seguir hablando con él, pero mañana podrán hablar más y mejor.
- Buenas noches cariño – y antes de que Eli pueda despedirse Carlos cuelga.
Está deseando que ya sea mañana para poder estar con él.

Al día siguiente en el hospital de Lead.
- ¡Mamá, quiero salir ya de aquí! Estoy cansada de estar encerrada en este maldito hospital, si tu no me llevas a casa me iré por mi propio pie – Fernanda estaba muy enfadada llevaba ya una semana en el hospital y se estaba cansando de ver las mismas cuatro paredes todo el día, además de eso nadie había ido a visitarla, sabía que sus amigas o bueno las que eran sus amigas no querían verla ni en pintura y eso le agobiaba más.
- Fernanda, hija tranquila el golpe que te diste fue muy fuerte y tienes que estar en observación, te vas recuperando muy lentamente, pero me ha dicho el médico que enseguida podrás irte a casa, estas cosas necesitan mucha atención Fernanda – sabe que su made tenía razón, pero no soporta la idea de seguir un día más en ese hospital, está cansada de los hospitales, los médicos, las camillas y el olor continuo a medicamentos.
Por su mente pasa la imagen de Elisabeth asustada y ella con una botella en la mano intentando atacarla, no se arrepiente de nada, solo de que la botella cayera en su cabeza en vez de en la de Elisabeth, la odia cada día más y ahora más que nunca porque gracias a ella se ha quedado sin amigas, seguramente ahora estará muy contenta por todo lo que le ha pasado y estará con Carlos el chico que tanto quiere y que nunca se va a fijar en ella.

En otro lugar de Lead.
Layla está esperando a Idaira, David, Alan y Carlos han quedado los cinco para hacerle una pequeña sorpresa a Eli e intentar que su vida vuelva un poco a la normalidad. El primero en llegar es Alan siempre tan puntual, se saludan con un beso en los labios.
- Lay ¿Qué tal estas?
- Bien, un poco preocupada por Eli ¿y tú?
- Me imagino, pero tranquila segura que le hace muy bien veros, yo estoy muy bien alegre también de poder verte – lo dice esbozando una sonrisa.
- Yo también me alegro de verte cariño – le dice mientras se acerca para darle un gran abrazo y después un beso en los labios.
Justo en ese momento están llegando David e Idaira, las tensiones entre Layla, Alan y David han quedado en el pasado, ya son lo bastante mayorcitos para seguir enfadados y se saludan amablemente, Idaira y Layla se dan un abrazo y solo falta Carlos que no tarda en llegar.
- Perdón por el retraso chicos, he tenido que mentirle a Eli diciéndole que no iba a poder ir a su casa y hemos tenido una pequeña discusión pero se que se le pasará enseguida en cuanto nos vea ¿vamos? – les dice a todos haciéndoles una señal para que empiecen a caminar.
Todos se dirigen hacia la casa de Eli entre una charla y otra. Cuando llegan deciden que sea Idaira la que llame a la puerta. Timbra y espera a que le abran la puerta, en ese momento aparece Eli y se lleva una sorpresa al ver allí a Idaira.
- ¡Idaira! ¡Cuánto tiempo! ¿Qué haces aquí?
- Sí ¿verdad? He venido a hacerte una pequeña visita, pero no he venido sola – y justo cuando Idaira acaba la frase aparecen los cuatro y gritan.
- ¡Sorpresa! – Eli se queda de piedra en ese momento y no sabe ni reir o llorar de felicidad, es una sorpresa que no esperaba.
El primero en acercarse a saludarla es Carlos, la estrecha fuertemente entre sus brazos y después se aparta un poco para darle un beso en los labios, un beso cálido.
- Menos mal que no podías venir hoy a casa ¿eh? – le dice con una sonrisa de medio lado, muy contenta de que todos sus amigos estén allí con ella apoyándola, poco a pocos todos van pasando y saludándola con dos besos.
Eli está más feliz que nunca, su humor ha cambiado en cuestión de segundos gracias a todos ellos.
Pasan una mañana estupenda en compañía de todos y por esos momentos Eli se olvida de Fernanda y todo lo que pasó hace una semana, solo reza para que ella a pesar de todo no este mal, pero sabe que lo que no podrá hacer es perdonarla después de todo el daño que ha causado durante tanto tiempo haciéndose pasar por su amiga.  

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