domingo, 5 de octubre de 2014

CAPÍTULO 28

En la noche de ese mismo día

Elisabeth estaba desesperada, marcó veinticinco mil veces a Carlos pero seguía sonando fuera de cobertura o apagado ¿Dónde se había metido? Se supone que hace 2 horas había terminado de trabajar y pasaría visitándola por su casa porque hace una semana que no se veían y la llamada de esa chica le estaba produciendo una incertidumbre muy grande ¿Será verdad lo que le dijo y por eso su novio no está ahora mismo con ella? Ya no sabe que pensar, lleva toda la tarde dándole vueltas al asunto y no sabe a qué conclusión llegar. Prefiere irse a dormir y no seguir pensando en eso igual ya está dormida y todo eso es una pesadilla, solo espera que sea eso, pero por desgracia esto no es como en las películas. Se acuesta en la cama sin conseguir lo que quería, da vueltas y vueltas sin poder dormir y justo en el momento el que ya estaba durmiéndose suena su móvil, a toda velocidad lo coge y contesta
- ¿Sí? ¿Carlos?
- Hola hija, lo siento si no soy tu novio, te llamaba para avisarte que hoy llegare un poco tarde aún no he terminado con el trabajo así que no me esperes para cenar.
- Vale mamá, no pasa nada – Eli un poco decepcionada y a la vez triste contesta a su madre y sin despedirse cuelga, estaba segura de que sería él, pero resultó que era su madre, siempre llega tarde, se queda hasta tarde en la oficina haciendo horas extra para poder llegar a fin de mes, se fija en la hora y se da cuenta que aún son las 9, normal que no pudiera dormirse enseguida, enciende el ordenador y entra directamente al Facebook, se le pasa por la cabeza que igual su novio le ha escrito allí explicándole porque no contesta el móvil, volviéndole nuevamente la esperanza, inquieta espera a que se habrá la página, pero agacha la cabeza cuando se da cuenta de que no hay nada, ni un mensaje ni una notificación absolutamente nada, parece que Carlos se había olvidado completamente de ella y cada vez se decantaba más por la idea de que estaba con aquella chica que la llamo. Apaga el ordenador y vuelve a acostarse en la cama, esta vez se duerme enseguida y piensa que mañana será otro día y espera que mucho mejor que el que acaba de tener.

Al día siguiente

- Eli, despierta – Eli abre los ojos y delante suya tenía a Fernanda.
- ¡Menuda sorpresa! ¿Qué haces tú aquí?
- ¿Acaso no te alegras de verme?
- ¡Claro que sí! – se acerca a ella y le da un abrazo muy fuerte, demostrando lo contenta que esta de verla y lo mucho que la echaba de menos, la verdad que este verano todas sus amigas incluida ella han estado muy distanciadas y la verdad que no conoce la razón porque no han discutido en ningún momento.
- ¿Qué tal estas?
- Bueno, no lose, estoy confundida y a la vez un poco triste.
- ¿Qué te pasa Eli? Cuéntame.
- Verás es que ayer me llamo una chica que decía que estaba con Carlos y que él no me quiere a mí, sino que tan solo juega conmigo y que me dejara por ella, que él me miente continuamente, en un principio no le creí y cuando colgué lo primero que hice fue llamarlo para hablar con él, no me contesto pero supuse que era porque estaba trabajando, después le volví a llamar porque hace una semana que no nos veíamos y dijo que después de trabajar vendría a verme, pero no lo hizo y volví a llamarlo y su móvil seguía pagado, incluso me metí en Facebook porque igual me había dejado algún mensaje, pero nada, ni rastro de él y la verdad es que no sé qué pensar ¿Y si está con la chica esa que me llamo?
- Tranquila Eli, mira tal vez solo sean puras coincidencias, igual él llego tarde de trabajar, tu misma varias veces me has dicho que hay días en los que se queda hasta tarde en el bar que trabaja y más cuando es fin de semana porque se llena mucho, tal vez fue eso y lo del móvil puede que se le haya descargado y cuando llegó a casa, llegó tan cansado que ni siquiera se acordó de ponerlo a cargar, es verdad que está mal de su parte no haberte avisado que no vendría, pero esperemos que se disculpe, desde que está contigo te he visto más feliz que nunca y no creo que te esté engañando y si lo hace aquí estoy yo para ponerlo en su sitio.
- Muchísimas gracias Fer, no sabes todo lo que te agradezco que hayas aparecido aquí así de la nada y me hayas ayudado, solo espero que tu tengas razón y nada de lo que me dijo esa chica sea cierto porque si no me llevaré una decepción tremenda.
- Venga, no pienses tanto en eso que todo tiene solución, te lo puedo asegurar y mejor vamos a desayunar que he traído un desayuno riquísimo.
Bajan las dos juntas a la cocina y efectivamente Fernanda había traído un desayuno para chuparse los dedos, unos gofres con chocolate caliente, lo mejor para subir los ánimos.
Las dos intercambian varias anécdotas que les ha pasado durante estos días que han estado sin verse, pero Eli sigue un poco ausente, solo el pensar que tal vez su novio le este engañando se le viene el mundo encima, no lo cree capaz de eso ¿pero y si es verdad? Además sigue sin dar señales de vida, ¿Y si esa chica ya le ha contado a Carlos que lo ha delatado y por eso no la llama? Esta dándole vueltas a todo sin parar e intenta evadir el tema pero le resulta imposible, Fernanda nota a su amiga muy triste así que decide animarla.
- Eli, vámonos a pasar el día por ahí a cualquier sitio, ya veras como te sirve para despejarte y cuando menos te lo esperes tendrás noticias de Carlos, te lo aseguro, confía en mi – Eli se queda pensando sin mucho entusiasmo de aceptar el plan que su amiga le acaba de proponer, pero ve todo el esfuerzo que está haciendo Fernanda para que se anime.
- Esta bien, cuéntame ¿A dónde me va a llevar señorita Fernanda?
- Eso es una sorpresa – aun no tenía nada en mente pero justo en ese momento se acuerda de que uno de sus tíos es dueño de uno de los spa más grande de la ciudad de Lead – ahora vengo Eli tengo que hacer una llamada.
- Vale
Fernanda se apartó y llamo a su tío, después de tres “bips” se escucha.
- Fernanda, ¿Qué tal estas? ¿Cuánto tiempo?
- Si, la verdad que si, te llamaba para pedirte un favor haber si me podías ayudar.
- Claro que si, siempre es un placer complacerte, dime en que te puedo ayudar.
- Veras… es que… quería pedirte haber si podías regalarme dos pases para tu spa, quería invitar a una amiga para animarla un poco ¿te importa?
- No, claro que no, puedes ir cuando quieras, ahora llamo a la recepcionista para que os deje entrar cuando queráis, solo dime el nombre de tu amiga.
- ¡muchas gracias tío! Si claro mi amiga se llama Elisabeth.
- Vale pues cuando quieras ir, ve que te dejaran pasar.
- gracias de verdad, te lo recompensaré.
- De nada Fernanda para eso esta la familia un beso cuídate y saludos a tus padres.
- Adiós tío y gracias otra vez.
Fernanda vuelve a donde estaba su amiga y le cuenta el plan que tenía, Eli muy emocionada porque nunca había ido a un spa se tira a los brazos de su amigo demostrándole lo agradecida que esta con ella y a continuación un beso en la mejilla.

Gracias a Fernanda su día había cambiado de un día completamente deprimente a un día divertido y entretenido con ella, fueron juntas al spa y se lo pasaron muy bien juntas, espera que cuando vuelva a casa por fin tenga noticias de su novio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario