martes, 21 de octubre de 2014

CAPÍTULO 29

Ese mismo día en la noche

Carlos estaba esperando a Elisabeth en la puerta de su casa, sabe que lo que le va a decir no le va a gustar, pero prefiere ser sincero con ella a estar ocultándole la verdad, aunque lo que ha ocurrido tampoco ha sido culpa de él.
Justo en ese mismo momento llegó un coche que paró en frente de la casa de Eli y la chica que se bajó del coche era ella, cuando Eli lo vio se quedó absolutamente quieta no hizo ni un solo movimiento, pero cuando reaccionó se despidió de Fernanda cerró la puerta del coche y corrió hacia Carlos y le dio un abrazo muy fuerte mientras se le escapaba una lágrima.
- ¿Dónde te habías metido?
- Por eso mismo he venido Eli.
- ¿Es algo malo verdad?
- Vamos dentro que estaremos más tranquilos y podremos hablar mejor.
Eli sacó de su bolso las  llaves y abrió la puerta de su casa con un poco de incertidumbre, pasaron al salón y se sentaron en el sofá.
- Bueno ya estamos aquí, dime lo que tengas que decirme.
- Eli no quiero que te enfades ni que pienses que soy el peor novio del mundo, por favor.
- Tú cuéntamelo y después ya te diré lo que piense.
- Vale, pues mira ayer yo estaba trabajando y salí de trabajar más pronto de lo normal porque el jefe me dijo que me fuera antes y me estaba esperando una compañera de clase ¿Te acuerdas de la chica que una vez cuando viniste a la salida de clase te la quería presentar, pero cuando lo iba a hacer se había ido?
- Sí, me acuerdo ¿pero que tiene que ver ella?
- Pues era ella la que me estaba esperando, me dijo que necesitaba hablar conmigo y que si podíamos ir a su casa y hablar más tranquilos, que necesitaba un amigo y en mi era el único en el que confiaba, en ese momento cogí el móvil para enviarte un mensaje y decirte que luego pasaría por tu casa a verte, pero el móvil se me había quedado sin batería y no pude hacerlo, pensé que no estaría tanto tiempo con ella, con Luisana y me daría tiempo a verte, pero no fue así. Cuando llegamos a su casa me dio un vaso de zumo y de repente así de la nada todo empezó a darme vueltas y no escuchaba nada de lo que ella me decía, todo se volvió negro, y me desperté al día siguiente en su cama a lado de ella, no me lo podía creer, yo no sabía lo que había pasado – Al escuchar eso por las mejillas de Eli calló una lágrima y otra más, sin poder parar – Eli cariño no llores, por favor.
- ¿Y qué quieres que haga? ¿Qué te haga una fiesta y te aplauda?
- No, lo sé, sé que está mal pero te repito que no ha sido mi culpa es ella la que me drogó no sé qué fue lo que le puso a ese zumo, cuando me desperté le dije que qué había pasado y me dijo que era lógico lo que había pasado estando los dos juntos en la misma cama, yo estaba seguro de que por muy drogado que estuviera y aunque no me acordara de nada no hubiera podido hacer eso – las lágrimas de Eli iban en aumento no quería seguir escuchando lo que Carlos estaba contándole, aunque tiene razón en lo que le estaba diciendo no puede evitar sentirse decepcionada y completamente destrozada ¿Cómo no va a estarlo? Su novio ha dormido en la cama de otra chica que no era ella.
- Le dije que no le creía nada y que posiblemente era una trampa suya, ella me confesó que estaba enamorada de mi desde el primer día que me vio en clase, que no podía evitarlo y que aunque tuviera novia quería estar conmigo como sea, yo le dije que eso no era amor tenía una obsesión conmigo que me dejara en paz y que no me buscara nunca más porque yo te amo a ti, pero ella me amenazó y me dijo que sí yo no me quedaba con ella y terminaba contigo te contaría lo que había pasado esa noche le dije que tú no le creerías nada porque confiabas en mí y porque no tenía ninguna prueba de lo que había pasado, pero yo me equivocaba, mientras yo estaba completamente drogado ella había aprovechado para sacarnos fotos a los dos besándonos y así poder enviártelas a ti, pero Eli de verdad te lo juro que yo no sabía nada de lo que hacía esa chica me tendió una trampa para separarnos a los dos – Carlos se acercó a ella y la abrazo con mucha fuerza, él tampoco pudo evitar llorar esa situación lo superaba y tenía un miedo terrible de perder a Elisabeth, la quería como no había querido a nadie y si terminaban sabía que le resultaría muy difícil superarlo.
- Sé que no ha sido culpa tuya – dijo Eli después de un largo silencio entre los dos – pero el tan solo hecho de imaginarte en la cama de otra chica y estar con ella me supera, además me llamó a mi diciéndome que estaba contigo y que tu solo jugabas conmigo que no me quieres y que solo soy un pasatiempo para ti, que dentro de poco todo terminaría entre tú y yo, no le creí nada porque claro que confío en ti cariño, pero luego te llame muy preocupada y con la esperanza de que todo lo que me había dicho esa chica fuera mentira pero no me contestaste y me invadieron las dudas, no sabía nada de ti por ningún sitio, pero ahora que estas aquí contándome la verdad sé que sigues siendo Carlos, mi Carlitos del que estoy completamente enamorada, te amo.
- Gracias por entenderme y perdóname de verdad, eres lo mejor que tengo y lo que tendré a mi lado, te lo recompensaré te lo prometo.
- Más te vale – le dice con picardía mientras él se acerca a ella para darle un beso, el beso de reconciliación, un beso lleno de sentimientos y sobre todo de alivio, ninguno de los dos quieren que eso tan bonito que ellos tienen se termine y de momento parece que no terminara.
- Sí lo haré y empezaré por compensártelo hoy ¿Qué te parece?
- ¿Así? ¿Y cómo?
- Eso no se pregunta pequeña, es una sorpresa, pero para eso tenemos que ir al patio de detrás de tu casa – Carlos le cogió a Elisabeth el pañuelo que llevaba en el cuello y con eso le cubrió los ojos, tenía una sorpresa preparada para ella, una de las tantas que siempre le prepara y la razón por la que ella esta locamente enamorada de él.
- Me das miedo ¿Qué me vas a hacer?
- Nada cariño, tranquila – le dice mientras le da un pequeño beso en los labios para tranquilizarla.
Cuando llegan al patio le quita la venda y ella ve con detalle lo que su novio había preparado, como siempre algo muy bonito, había traído de su casa el proyector de películas para ver una película juntos, había puesto una sábana en el suelo y encima palomitas, bebidas y muchas golosinas y alrededor unas velas aromáticas para darle un toque romántico como hace él siempre, Eli corrió hacia él y le dio un abrazo que casi le deja sin respiración.
- Eli, amor que me ahogo – ella soltó una carcajada y a continuación otro beso, esta vez de agradecimiento, está más feliz que nunca y más ahora que han aclarado todo siempre piensa que tiene el mejor novio del mundo y cada vez lo piensa más con todo lo que hace por ella – Bueno ¿vemos la peli?
- Sí, claro que sí.
- He comprado todo tipo de golosinas como te encantan todas – le dice mientras le acaricia la cara – ella solo sonríe.

Se sientan a ver la película que Carlos había traído y juntos pasan una noche muy entretenida entre risas, besos, abrazos y mucha complicidad, cada vez están más unidos y lo sienten mutuamente, saben que será difícil que alguien o algo termine por separarlos se quieren y eso es lo único que les importa en ese momento. 

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