domingo, 20 de octubre de 2013

CAPÍTULO 5

Ese mismo día en esa misma calle 

Alan estaba volviendo a casa y cuando iba caminando por la acera vio a una chica que lo dejo impresionado, en ese momento ella baja de un coche, cuando sus ojos se clavaron en los suyos no pudo apartar la mirada de ella, sus ojos azules como el cielo le hicieron olvidar todo, todavía la recuerda era una chica de mediana altura con el cabello largo castaño y ondulado, le produjo mucho cariño, tenía ganas de conocerla pero no se atrevió acercarse a ella y preguntarle cómo se llamaba le parecía algo muy descarado, sabía que otro día volvería a verla, vive en el mismo barrio así que seguro tiene la oportunidad de conocerla, se sentía feliz al recordarla, solo le quedaban unos pocos pasos para entrar a su casa, cuando entro saludo a su madre, y subió a su habitación, llevaba dos semanas en esa casa y aun no se había acostumbrado, ya sabía que le costaría pero siempre piensa que "todo a su debido tiempo" estuvo un momento entretenido jugando en la consola, la verdad estaba muy contento, sabía la razón y no conseguía apartarla de su cabeza, escucho como alguien golpeo en la puerta.
- Cariño ven a comer que la comida esta lista - Ana observo a su hijo que la miraba con una sonrisa en la cara y se dio cuenta en seguida de que Alan estaba inmensamente feliz, sintió mucha curiosidad – Alan que feliz se te ve ¿a qué se debe tanta felicidad? - sabía que podía preguntarle cualquier cosa la relación con su hijo era muy buena, tenía mucha confianza en ella y siempre le contaba todo lo que le pasaba para que lo aconsejara
- Mamá he visto a una chica preciosa, tenía los ojos azules eran increíbles no he podido apartar la mirada de ella, además vive en este barrio
- Te veo entusiasmado Alan, ¿No te has acercado a saludarle?
- Mama, ¿pero cómo voy a hacer eso? si hago eso igual se pensaba que estoy loco o algo, además ya sabes lo vergonzoso que soy...
- O igual pensaba que eres un chico amable que se acercó a saludarle y a querer conocerla, si dices que vive en este barrio deberías ir un día a dar un paseo igual la encuentras y puedes conocerla ¿no crees?
La idea que le acababa de dar su madre no le resulto mala es más estaba dispuesto a salir en la tarde a dar un paseo igual la veía y podía saludarla
- Tienes razón mama espero que no se piense que soy un loco – Alan termino la frase con una risa nerviosa
- Ya verás que todo sale bien, ahora vamos a comer que me muero de hambre - le dio un beso en la mejilla y los dos se dirigieron al comedor
Cuando acabaron de comer Alan se levantó le dio un beso en la mejilla a su madre y se fue a su habitación, estaba pensando en cómo sería el momento en el que le hablaría por primera vez, ¿y si se trababa? ¿O se quedaba callado y no le sale ni su nombre? estaba muy nervioso nunca le había pasado eso con una chica con la que no había cruzado palabra. Descanso un poco y después de dos horas salió de nuevo despidiéndose de su madre, esta se despidió con una sonrisa y deseándole suerte.
Salió por la puerta de su casa y con cada paso que daba se arrepentía de haberle hecho caso a su madre, pensó que había sido una mala idea y que no merecía la pena, pero algo le impulsaba a seguir caminando, cruzo por la casa de aquella chica pero paso de largo le parecía atrevido ir y presentarse así como si nada, llego a un parque y se sentó en un banco vio como jugaban los niños y como otros se unían al juego de los demás, pensó en lo fácil que era jugar con otros niños cuando era pequeño ojala fuera así de fácil presentarse a esa chica, estuvo sentado pensando en lo tonto que era quedándose allí sentado sin hacer nada, se arrepintió de no ser como los chicos de las películas, impulsivo que si quiere algo lo consigue, pero entonces se dio cuenta que la realidad es completamente diferente a la ficción. Se decidió por volver a casa, se levantó y empezó a caminar, iba con la cabeza gacha, un poco decepcionado de el mismo por no haber conseguido lo que tanto quería, de repente escucho la voz de una chica muy cerca suya, y sin querer choco con ella, lo que le faltaba ya para completar el día no ver ni por dónde camina, levanto la cabeza y vio a la joven con la que acababa de chocarse accidentalmente, no podía creérselo era ella, la chica que tanto estaba deseando ver, se había chocado con ella, la miro y otra vez le sucedió lo mismo no pudo despagar su mirada de esos ojos azules, entonces se dio cuenta que la chica se había sonrojado.
- Discúlpame, no miraba por donde iba... - Se había quedado sin palabras, no sabía ni pedirle disculpas, en ese momento le parecía que era patético, quería salir corriendo, pero no lo hizo
- No pasa nada ¡mira que no fijarme por donde camino! - intento despistar la atención de Alan para que no se diera cuenta que sus mejillas cada vez estaban más rojas.
- Ha sido culpa mía de verdad, lo siento
- Bueno creo que ya basta de disculpas ¿no? los dos tuvimos la culpa y ya esta no pasa nada - La chica acabo la frase con una sonrisa que fue correspondida por Alan - ya que nos hemos chocado al menos podrías decirme tu nombre ¿no crees?
- Claro mi nombre es Alan, encantado de conocerte, ¿tu cómo te llamas?
- Yo me llamo Layla, encantada también de conocerte - Layla ya no sabía que decir, estaba de los nervios, y Alan también, se quedaron callados unos segundos hasta que Alan tomo la palabra
- Bueno ¿cómo podría recompensarte este pequeño incidente? - Alan no paraba de sonreír, cuando estaba nervioso siempre le salía una sonrisilla nerviosa.
- ¿incidente? Pero si no ha sido nada Alan tranquilo
- Lo menos que puedo hacer es invitarte a dar un paseo, ¿Te parece bien? - Alan había dejado ya de pensar lo que decía, prefería dejarse llevar por la situación, pensó que así las cosas saldrían mejor, Layla no dejaba de mirarlo su sonrisa le encantaba
- Claro, además acabo de salir de casa para dar un paseo, después de tanto tiempo encerrada en la habitación de un hospital necesito respirar aire fresco - Layla también se estaba dejando llevar, tanto que hasta se le había escapado lo del hospital algo que no quería que nadie se enterara, pero ya fue tarde.
- ¿has dicho hospital? - Alan estaba sorprendido
- Si, perdona no quería decir nada pero lo he dicho sin pensar - sin darse cuenta los dos empezaron a caminar hacia el parque que hace 5 minutos había estado Alan.
- Bueno, no pasa nada si no quieres hablar de ello te entenderé - Llegaron al parque y se sentaron en un banco.
- No, tranquilo me pareces un buen chico veras es que... - Layla le contó lo que le había pasado hace dos semanas y Alan escuchaba atentamente, los dos se sintieron muy cómodos el uno con el otro, la conversación fluía con facilidad como si se conocieran de toda la vida, Alan le contó que se acababa de mudar, también que su familia estaba continuamente yendo de un sitio para otro, los dos se contaron muchísimas cosas, anécdotas hablaban, reían se olvidaron de todo y de todos y el tiempo se les fue volando cuando se dieron cuenta ya era casi la noche, entre ellos dos había surgido una química perfecta que les hacía muy felices a los dos, no querían irse, querían seguir hablando por horas, pero era hora de volver a casa además Lucía seguro que estaba preocupada porque su hija no volvía a casa, Alan acompaño a Layla a casa, llego el momento de la despedida un momento que ninguno de los dos había pensado antes, no sabían cómo actuar, otra vez nerviosos, otra vez le ardían las mejillas a Layla, los dos se miraron y rieron habían estado horas hablando y ya se había creado un vínculo de confianza.
- Bueno ha sido un placer conocerte Layla, eres una chica muy interesante, espero que esto sea el principio de una amistad y no se quede aquí en un pequeño incidente - Alan no quito en ningún segundo su sonrisa la sonrisa que tanto le encantaba a Layla.
- Lo mismo digo Alan, me ha encantado estar hablando horas contigo y espero volver a repetir esta tarde - Su sonrisa era mutua no paraban de sonreír - gracias por acompañarme a casa
- De nada, no ha sido nada además me pilla de camino a mi casa.
Cuando Layla se iba a despedir le iba a dar la mano, pero ese chico le había caído tan bien que decidió darle un beso en la mejilla, Alan se quedó petrificado Layla lo había besado la chica que hace unas horas era una completa desconocida ahora le acababa de dar un beso en la mejilla, eso provoco que las mejillas de Alan se pusieran completamente rojas.
- Adiós Alan hasta pronto - lo único que hizo él al verla cuando se alejaba fue alzar su mano para despedirse

Cuando volvía a casa no podía creer lo que había pasado, era increíble y si era un sueño estaba más que seguro que no quería despertar, no aparto en ningún momento la tarde que acaba de pasar, era la mejor de todas desde que había llegado a Lead, estaba inmensamente feliz, ese día sería el primero de los muchos que le quedarían por vivir con ella.

1 comentario:

  1. Las tildes, es entró y luego saludó. De ahí es aún con tilde en este caso el significado sería de "todavía". Es escuchó y de ahí golpeó. También es pasó no paso de largo. Es llegó al parque...Es ojalá...Es de él mismo...Es la miró...Es despegar...Bueno...en resumen lee de nuevo y corrige las faltas que aún quedan.

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