domingo, 20 de octubre de 2013

CAPÍTULO 4

Dos semanas después, en el hospital de Lead 

Layla estaba más entusiasmada que nunca, por fin saldría de aquel hospital después de 15 días eternos, estaba sentada encima de la cama esperando a sus padres para que vinieran a recogerla y poder ir a su casa aunque seguía sin recordar nada. 

13 días antes 
Estaba viendo la televisión y un médico entro a la habitación
- Hola Layla soy Alexander, tu médico
- Hola - le respondió con una sonrisa
- Mira te hemos realizado una serie de pruebas para saber qué es lo que te ha ocurrido y porque has perdido la memoria y los resultados pues... - Alexander temía la reacción de la joven
- Dímelo por favor no me sigas manteniendo con esta incertidumbre 
- Lo siento Layla, tu pérdida de memoria es crónica, te diste un golpe muy fuerte cuando vuestro coche salió despedido por el barranco y afectó a tu memoria.
- ¿quieres decir que no recuperare la memoria? 
- ¡No! claro que no, lo que pasa es que tardaras un poco en recuperarla será un duro y laborioso proceso en el que nosotros te ayudaremos, eso no lo dudes, aunque claro en cuanto a pérdidas de memoria nunca se sabe, hoy te digo que es crónica pero igual dentro de 2 semanas eres tu otra vez con la memoria recuperada del todo, aunque los análisis dicen que tardaras un poco en hacerlo. 
- Ojala pueda recuperar pronto la memoria, la verdad siento que soy una persona desconocida incluso para mí misma, Alexander... - tuvo recelo de terminar la frase
-si dime Layla ¿que deseas?
- últimamente tengo muchas pesadillas, bueno en especial siempre sueño con un chico, me resulta familiar.
- Pero exactamente ¿qué es lo que sueñas?
- Sueño que estoy justamente aquí y llega un chico, alto con el pelo un poco ondulado, de tez un poco morena, empieza a gritarme y a decirme que lo nuestro nunca funciono que fue un error el haber estado conmigo, me despierto siempre muy asustada y llorando no se quien ese chico pero me resulta muy familiar... - Layla ha estado intentando buscar en cada rincón de su cabeza una respuesta el porqué de esa pesadilla pero nada, todo está en blanco como si alguien hubiera apretado un botón de "borrar memoria" absolutamente nada ni un solo recuerdo, ni una imagen borrosa.
- Posiblemente sea una persona que tú conoces, pero por tu pérdida de memoria no la recuerdas, tranquila recuperaras la memoria y tendrás respuesta todas esas preguntas que pasan ahora por tu cabeza.

Layla recordaba lo que le dijo Alexander, su médico hace 13 días y se sentía imponente por no haber rescatado ni un solo recuerdo de su memoria desde el accidente, pero a la vez se sentía tranquila porque sabía que no sería para siempre simplemente sería temporal, era una chica muy positiva que aunque todo fuera muy mal ella siempre intentaba ver lo positivo, pensaba que todo problema tiene solución y que todo lo malo tiene algo positivo, se sentía feliz por poder irse por fin a casa con su familia, sentía que si volvía a su casa tal vez empezaría a recordar tenía un buen presentimiento, en ese momento en el que estaba dándole vueltas a todo entraron por la puerta Lucía y Fernando.
- Hola mi pequeña ¿cómo estás? - su madre corrió a abrazarla después de dos semanas sin verla se alivió el verla sin ningún rasguño excepto por su muñeca que la vio vendada, Layla no había podido recibir muchas visitas y a sus padres les acababan de dar el alta y tenían que guardar reposo en su casa era la primera vez que salían desde que se fueron del hospital.
- Hola, tú debes de ser... perdona no recuerdo nada... - Layla agacho la cabeza con tristeza al ver que no se acordaba ni de la mujer que le había dado la vida y con la que había compartido tantos momentos, después miro a el hombre que se encontraba detrás de su madre y supuso que el sería su padre, Fernando se dio cuenta de que su hija tenía una mirada triste entonces se acercó a ella y le tomo la mano.
- Cariño tranquila ya verás que todo saldrá bien - ¿todo saldrá bien?  Últimamente era la única frase que Layla no dejaba de escuchar a todas horas, todo el mundo le repetía que todo saldría bien pero de momento nada había mejorado desde el accidente, todo seguía exactamente igual excepto que era momento de volver a casa.
- Tan solo quiero salir de este hospital, ¿podemos irnos ya?
- Claro ahora mismo, hablamos con Alexander y nos vamos.
- está bien os espero aquí
Sus padres estuvieron hablando con su doctor quince minutos y después volvieron y se fueron a casa con Layla, los veinte minutos de viaje hasta su casa se le hicieron eternos pero al fin llegaron, cuando se bajó del coche vio a un chico alto de tez canela que cruzaba la calle, se fijó en Layla y la miro con cariño, incluso le sonrió esa chica le pareció muy guapa no podía despegar la mirada de ella, Layla pensó que igual lo conocía pero al no recordar a nadie le resultaba difícil saberlo, la joven entro en la casa pero se quedó pensando en ese chico y esa mirada tan cariñosa y reconfortante a la vez, cuando entro en la casa se quedó asombrada era muy grande pero a la vez una casa muy acogedora, miraba cada detalle de la casa, primero entro en el salón  y vio una mesa llena de fotos en ese momento por la cabeza de Layla empezaron a pasar millones de recuerdos, momentos que había pasado con sus padres en esa casa, los momentos que estaba reflejados en esas fotos, por fin sabía quién era esa chica de 18 años que hace 15 días no sabía ni como se llamaba, fueron tantos a la vez que por la mejilla de Layla rodó una lágrima de alegría, sintió tanta emoción al recordar por primera vez algo, un pequeño trozo de su vida, podía ser muy pequeño pero fue algo que le lleno de vitalidad, cuando sus padres entraron en la casa y Layla los vio salió corriendo a darles un abrazo, sus padres no entendían el porqué del abrazo de su hija pero ellos la abrazaron con todas sus fuerzas.
- Cariño ¿qué ha pasado? - dijo Lucía con curiosidad cuando se separó de su hija
- ¡Mama! ¡Papa! he recordado quien soy, quienes sois vosotros, he recordado algo por fin, lo único que necesitaba era volver a casa y sentirme cómoda - Layla no para de sonreír su sonrisa era perfecta e imborrable.
Su suerte empezaba a cambiar, pero eso no era todo dentro de poco sería mucho más feliz de lo que ya lo era. 

1 comentario:

  1. Es recuperarás y luego no es imponente es impotente has puesto el adjetivo contrario. Espero que te ayude a mejorar y mucho animo. Un saludo :)

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