CAPÍTULO 3
Ese mismo día, en un hospital de la ciudad
Layla despertó en la habitación del hospital, no sabía qué hacía
allí, mucho menos recordaba lo que le había pasado, cuando intento
reincorporarse noto un dolor muy molesto en su muñeca entonces se dio cuenta de
que tenía una escayola en la mano, se sentía cansada y con un enorme dolor de
cabeza que ya no soportaba.
Por la puerta de la habitación entro una chica que suponía
que era una enfermera.
- Hola Layla, soy Laura, tu nueva enfermera ¿Te sientes mejor?
- ¿A caso me estás hablando a mí?
- Layla ¿te encuentras bien?
- Laura, no recuerdo nada ni tan siquiera quien soy, pero... ¿Qué
me ha pasado? - Layla hizo la pregunta con un hilo de voz, una lágrima
callo por su mejilla, se sentía vacía en su cabeza no había ni un solo
recuerdo, ni uno suelto.
- tranquila recuperaras la memoria, todo saldrá bien, no te
preocupes, lo que ocurrió es que tuviste un accidente automovilístico con tus
padres, pensábamos que tendrías solo una fractura en la muñeca pero parece que
te tendremos que hacer más pruebas para verificar que es lo que realmente te ha
pasado.
Layla no le respondió estaba en estado de shock, intentaba
rebuscar hasta en lo más recóndito de su cabeza un solo recuerdo, pero por más
que lo intentaba no lograba recordar nada, solo conseguía frustrarse más, en un
solo momento había olvidado 17 años de su vida. ¿A caso Laura había dicho sus
padres? ¡Sí! claro que lo había dicho.
- ¡Mis padres! ¿Cómo están? Laura dime que están bien.
- Sí, claro tienen heridas leves pero están recuperándose, no
debes preocuparte por nada, ahora lo importante es tu salud.
- espero que se recuperen pronto... Laura tengo mucho miedo ¿Y si
no recupero la memoria? - Empezó a llorar, no podía parar quería que las cosas
no hubieran pasado así pero ahora solo le quedaba resignarse y esperar a que el
tiempo le ayude a recuperar la memoria.
- dentro de media hora subiremos a realizarte unas pruebas ¿está
bien?
- si no tengo otra opción...
- luego vengo a buscarte Layla, no te preocupes confía en mi todo
saldrá bien- le dijo Laura con una sonrisa en la cara, intentado reconfortar a
la joven que todavía no podía creer lo que le había pasado.
Laura salió de la habitación y Layla decidió encender la
televisión para no pensar en lo ocurrido, pero aun así no conseguía apartaba ni
un segundo ese pensamiento de su mente, tocaron a la puerta de la habitación.
- Adelante
Por la puerta entraron sus dos abuelos María y José, su abuela la
miro con mucho cariño y compasión, Laura la enfermera ya les había dado la mala
noticia de que su pobre nieta no recordaba nada, ni tan siquiera quien era
ella, pero que le harían una serie de pruebas para saber lo que realmente le
había provocado la pérdida de memoria.
- Hola, creo que os habéis equivocado de habitación...
- Layla, pequeña soy yo tu abuela María ¿no te acuerdas de mí?
- Lo siento María pero no te recuerdo... no se ni quién soy yo...
- tranquila cariño no pasa nada todo irá bien dentro de poco te
acordaras de todo y de todos nosotros, las personas que te queremos - le dijo
José con un nudo en la garganta.
Su abuela no podía aguantar las ganas de echarse a llorar, ver a
su pequeña así de esa forma le rompía el corazón solo guardaba la esperanza de
que recuperara pronto la memoria
- Yo también espero que pronto todo vaya mejor...
- ¿quieres que nos quedemos aquí acompañándote o prefieres
quedarte sola?
- si no os molesta, prefiero estar sola, muchas gracias por venir
a verme.
- no pasa nada te entendemos, estaremos fuera para cualquier cosa.
María y José salieron de la habitación con la esperanza de que su
nieta se recuperara lo más pronto posible.
Las visitas para Layla todavía no habían acabado, a los cinco
minutos de que salieran sus abuelos tocaron otra vez la puerta y realizo la
misma acción de invitarles a pasar a las tres chicas que habían tocado su
puerta, eran sus tres mejores amigas, Fernanda, Idaira y Elisabeth que habían
ido al hospital en cuanto se habían enterado de lo que le había pasado.
- ¡Layla! - dijeron las tres al unísono
Ella las contemplo a las tres jóvenes que acababan de entrar.
- ¿cómo estás? - le dijo Fernanda una chica morena, alta con el
pelo castaño y unos ojos azules impresionantes.
- Lo siento pero no se quienes sois
- ¿Como que no nena? - Idaira se acercó a ella y le cogió de la
mano - ¿no te acuerdas de esta chica que tanto te quiere? - Layla la miro
a sus ojos verdes, le pareció una chica realmente guapa, no era nada del otro
mundo pero esos ojos verdes hacía que fuera diferente, era alta al igual que
ella y tenía el pelo negro con flequillo.
- Perdóname pero no me acuerdo de absolutamente nada.
- ¿pero qué te ha pasado aquí? - le dijo Elisabeth mirándole la
muñeca escayolada.
- me he hecho daño en el accidente - aunque no sabía quiénes eran
esas chicas se sentía realmente cómoda con ellas y le inspiraban mucha confianza.
- Tranquila Lay nosotras estamos aquí para cuidarte - le dijo
Fernanda con mucho entusiasmo, se acercó a ella empujando a Idaira, esta
después le saco la lengua y se apartó, le dio un abrazo a Layla y después
un beso en la mejilla, la chica que recibió el beso en la mejilla se sintió
reconfortada, cercana a aquella chica - para eso están las amigas ¿no?
Las chicas ya sabían que Layla había perdido la memoria, antes de
entrar se habían encontrado con sus abuelos y le habían contado lo que había
pasado. Esta vez no les dijo que se fueran, en realidad quería que se queden
con ella para siempre, estuvieron hablando un buen rato, incluso consiguieron
que olvidara lo que le estaba pasando en ese momento, hasta que llego Laura y
le dijo que tendría que llevársela a hacerle las pruebas que le había dicho,
antes de salir de la habitación se despidió de esas tres chicas tan cordiales y
amables que habían conseguido hacerle sonreír, y ellas le prometieron que
vendrían todos los días que estuviera en el hospital a visitarla.
Pobre Lay, esperemos que su futuro vaya mejorando, muy buen capítulo, sigue asi!!!
ResponderEliminarCuidado callo de caer en pasado es: cayó ,de ahí apartaba creo que querías poner apartar. Un saludo y sigue así.
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