domingo, 26 de julio de 2015

CAPÍTULO 35
Dos semanas después
Layla estaba durmiendo cuando sonó su teléfono, miro el reloj y vio que eran las cuatro de la madrugada ¿Quién podría ser ha esta hora? Estuvo un rato hablando con la persona que estaba al otro lado, las lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas cuando se enteró de lo que estaba pasando, en cuanto colgó no podía terminar de creerse lo que acaba de escuchar y se dejo caer otra vez en la cama, no pudo volver a conciliar en sueño en toda la noche.

Al medio día
Todos estaban preparados para despedir a su amiga, estaban reunidos alrededor de la tumba de ella. Layla se acerca a Imma.
- Lo siento mucho, era una buena chica cuenta con todo mi apoyo para poder superar esto – le dice mientras le da un abrazo.
Uno a uno todos van pasando a darle el pésame a la madre de Fernanda, su hija al final había decidido terminar con su vida.
Ese día sería el más triste para Imma, había perdido a su única hija y se siente culpable por dejarla tanto tiempo descuidada, se arrepiente mucho de todo lo que le falló a su hija, si pudiera devolver el tiempo atrás para que le devolvieran a su hija hasta daría su vida, pero sabe que por mucho que haga su hija no volverá, ahora está allí en ese ataud sin vida, llora desconsolada con un  gran dolor en el pecho ¿Qué será ahora de ella? se pregunta, se ha quedado sola y con una gran culpa por lo que le ha pasado a su hija. El sacerdote preside el funeral, pocas personas han venido a la despedida de Fernanda, solo los más allegados todos están consternados por la muerte de la jóven. Cuando el sacerdote termina de darle la bendición cada uno va tirando una rosa blanca sobre el ataud y su madre además de eso pone encima una cadena que le regaló a su hija con su nombre. Su madre llora cada vez con más intensidad cuando ve completamente cubierto el ataud de su hija por  la tierra. Una vez acabada la ceremonia cada uno de los asistentes van despidiéndose de Imma dándole otra vez el sentido pésame y transmitiéndole mucho ánimo y fuerza paea superar todo aquello. Por último, se acercan Layla, Alan, Elisabeth, Carlos e Idaira con David.
- Lo sentimos mucho de verdad, le damos todo nuestro apoyo para este golpe tan duro – dice Layla en nombre de todos.
- Gracias – dice su madre aún con lágrimas en los ojos, los chicos les dan un abrazo y después se iban alejando - ¡Chicos! Esperad un momento, se me ha volvidado deciros que Fernanda antes de… irse escribió una carta y me gustaría que la leyerais – les extiende la mano donde tiene la carta y la coge Layla, la abré y la empieza a leer.

Hola a todos:
Con esta carta doy por terminado todo, me he cansado de vivir esto que ya ni tan quisiera vida le puedo llamar. Todos estos años he mentido, he traicionado y fallado a todas las personas que más quería en vida, pensando que tal vez así todos me querríais un poco más, pero al final todos me terminasteis odiando, os hice daño a todos.
   No me gustan las despedidas y es por esto que escribo esta carta como símbolo de mi despedida. Lo primero que quiero deciros a todos es, perdón. Se que he hecho muchas cosas malas, se que he metido mucho la pata, pero creo que todos nos merecemos que nos perdonen.
Empezaré por ti mamá, como agradecerte todo lo que has hecho por mi, me diste la vida y nunca me ha faltado nada, tal vez no estabas siempre que yo quería conmigo por tu trabajo, pero yo entendía perfectamente que lo hacias por sacarme adelante para que nada me faltara y para tener contenta a tu única hija, mamá perdóname por todo lo malo que te he hecho pasar, por todo lo que nunca te decía, por no aceptar tu ayuda cuando me la ofrecías, gracias mamá  siempre te estaré agradecida por todo aquello que hacías por mí, porque nunca me dejaste sola y siempre estabas pendiente de mi, por aceptarme tal y como soy, a pesar de mis berrinches de nuestras discusiones siempre lo diste todo por mi, espero que encuentres a alguien que te haga realmente feliz, porque te lo mereces, te mereces lo mejor por la gran mujer que eres y por el gran ejemplo que me has dado, porque he aprendido muchas cosas de ti, porque a pesar de todos los obstáculos tu seguías allí con una sonrisa en la cara y nunca decaías, eres una gran mujer y sobre todo una gran madre. Te quiero mucho mamá.
A mis amigos o viejos amigos. Os quiero pedir perdón sé que son muchas las cosas en las que os he fallado y lo siento, lo siento mucho. Perdonarme por entrar en vuestras vidas solo para haceros daño, en verdad os quiero mucho y no quería haceros daño, pero las personas cometemos errores, solo espero que algún día me podáis perdonar.
Empezaré por Layla, querida amiga gracias por todo lo que me has enseñado, gracias porque a pesar de todo lo que pasó tu no me dejaste sola, pero así de mal te lo pague yo, perdóname por la forma en que te trate la última vez que vinise a verme, en verdad estaba contenta de verte, pero me dolía ver lo sola que me había quedado, sabía que la culpa era mía, pero no podía admitirlo. Perdóname por todo, y sobre todo gracias por tu apoyo, por tu sensillez, por tu cariño, por tu amistad, por todos los momentos que vivimos juntas, por enseñarme que ningún accidente pudo contigo, por demostrar la gran persona que eres, espero que seas muy feliz y Alan por favor cuidala mucho porque es una chica con un valor incalculable.
Eli, no se ni que decirte solo me sale decirte PERDÓN, perdón por el mal que te he hecho me siento en deuda contigo, eres la persona a la que más he fallado, perdóname por lo que intente hacer fue un error muy grande de mi parte, espero que estes bien, al igual que Layla te mereces lo mejor y sobre todo te mereces a Carlos, ojalá que algún día logres perdonarme por el mal que te he hecho, pero a pesar de todo te doy las gracias por ser una gran amiga, una amiga que me la llevo conmigo y que la guardo con un cariño especial, eres una chica increíble que se que llegaras muy lejos, conseguiras todo lo que te propongas. Mucha suerte en todo lo que hagas y solo te pido un favor, se feliz.
Idaira, mi mejor amiga tu ya sabes todo lo que te tengo que decir, a pesar de que los últimos meses estuvimos separadas siempre estuviste a mi lado acompañádome, haciéndome feliz, ayudándome, nunca me fallaste y al igual que las demás eres maravillosa, me alegro mucho que David te terminara eligiendo a ti, por la gran chica que eres y porque ya sabes que lo mejor para las mejores, espero que nunca te olvides de todos aquellos momentos únicos que pasamos juntas y de las grandes cosas que juntas hemos aprendido, solo se decirte GRACIAS, te deseo lo mejor del mundo nunca te olvides de tu amiga Fernanda que tanto te quería y te quiere.
Con todo esto… Doy por terminada mi despedida, sé que no es la mejor manera de hacerlo, pero es lo mejor. Os deseo lo mejor a todos, sed muy felices y de verdad perdonarme por todo que os haya echo en el fondo os quiero mucho, me llevo un trocito y lo mejor de cada uno conmigo.
Esto no es un adiós es un hasta luego.

Att:Fernanda González Linares.

Todos están con lágrimas en los ojos después de leer aquella carta tan emotiva y la despedida de su amiga, al final Fernanda estaba muy arrepentida por todo lo que había hecho y todos se sentían parte de su vida, de su más bien, corta vida, todos la recordarán con mucho cariño y sobre todo guardarán lo mejor de ella, lo mejor que vivieron con ella, sus tres amigas se abrazan juntas prometiéndose que Fernanda siempre será una mas de ellas a pesar de todo lo sucedido.
- Bien dice el dicho que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos – dice Eli secándose aún las lágrimas de los ojos.
- De ahora en adelante tendremos que estar más unidas que nunca – dice Idaira cogiendo la mano de sus dos amigas.
- Tienes toda la razón – Layla le aprieta la mano sintiéndose cercana a ella y a Eli.
- ¿y nosotros que? – dice David señalando a los novios de sus respectivas amigas.
- Vosotros estaréis con nosotros – le dice Idaira mientras se acerca y le rodea con los brazos.
- Más os vale – las parejas se acercan y se abrazan con mucho cariño, ahora más que nunca tienen que estar muy unidos para superar la muerte de Fernanda.

Dos meses después en el mismo lugar
Los chicos están alrededor de la tumba de Fernanda, cambiándole las flores. Cada semana van a visitarla y cuidan mucho de ella.
- Parece que fue ayer cuando estabamos todos aquí despidiéndola… - dice Carlos cogiendo la mano de su novia.
- Esperemos que donde quiera que se encuentre este bien.

Los chicos terminan de dejar las flores y se van a sentarse a un parque, después de lo que paso con Fernanda todos han estado muy unidos y se han convertido en grandes amigos, aprecian más lo que es el valor de la amistad y recuerdan a Fernanda como una gran chica, siempre la tienen presente en sus vida sobre todo sus tres amigas. No todo siempre sale como ellos quisieran, pero lo único que necesitan es estar juntos. Saben que lo importante es estar juntos, no importa el lugar ni las circunstancias, sino mantenerse unidos pase lo que pase.



FIN
CAPÍTULO 34
                                                                                     
Una semana después
Layla llevaba mucho tiempo pensando que tal vez lo mejor sería ir a ver a Fernanda, al fin y al cabo había sido su amiga muchos años y dejarla así tan sola de repente es un golpe muy duro, pensaba que si a ella le hicieran eso estaría mucho peor, sabía que las razones por las cuales se alejaron de ella eran muy justas, pero aún así no podía dejar de sentirse mal. Decidió llamar a Alan para que le acompañara al psiciatrico a visitarla y llegaría enseguida, estaba preparándose hasta que su novio viniera. Después de unos minutos llamaron a la puerta Alan ya estaba allí, bajó y abrio la puerta lo saludo con un beso en los labios y juntos fueron al psiquitrico.
- ¿Estas segura de esto?
- Sí ¿Por qué no?
- No sabes como pueda recibirte Fernanda, igual ni siquiera quiere verte, imagínate que te quiera atacar- Alan parece preocupado por lo que pueda pasar.
- Tampoco es para tanto, no creo que Fernanda este tan mal – En el fondo lo que acaba de decir su novio le acaba de preocupar un poco, no se había puesto ha pensar en lo que pueda pasar cuando llegue allí, pero aún así muestra una actitud tranquila para no preocupar más a Alan.
Cuando llegan Layla dice que viene a visitar a Fernanda y el recepcionista muy simpático a pesar del mal ambiente que se percibe en ese lugar le dice que espere un momento, que ahora pasará a la zona de visitas. Minutos después vuelve el recepcionista y le dice que ya puede pasar. A Layla se le empieza a acelerar el corazón, sabe que cuando entre a la sala de visitas Fernanda ya estará allí, el recepcionista los acompaña hasta la sala de visitas, está completamente vacía pero al mirar a una mesa al fondo a la derecha ven a una chica con una bata blanca sentada y cabizbaja.
- Allí esta Fernanda, cuando terminéis la visita solo tenéis que tocar el timbre que esta debajo de la mesa para que venga alguien, aun así la sala está vigilada por cámaras de seguridad.
- Muchas gracias – le dice Layla con una sonrisa fingida y con un nudo en la garganta, ver así a Fernanda le ha resultado un poco impactante.
Se van acercando poco a poco a ella y cuando Fernanda siente su presencia levanta la cabeza, sus ojos azules han perdido ese brillo que tenían y parece que está como drogada, debe de ser por tanta medicación piensa Layla. Alan inmediatamente coge de la mano a su novia un poco asustado, no sabe como será la reacción de aquella chica.
- Hola Fernanda – dice Layla con la voz un poco entrecortada. A ella le cuesta unos segundos responder.
- Ho…hola – otra vez tiene la cabeza cabizbaja y parece cansada, tiene unas ojeras que parece que no haya dormido en semanas.
-¿Cómo estas?
- Bien – la conversación es un poco tensa y a la vez monótona, Layla se empieza a sentir incómoda y no sabe como continuar, entonces se empieza a arrepentir de haber ido a visitarla – me dejásteis sola, muy sola ahora estoy aquí encerrada, drogada todos los días estoy cansada de estar aquí, todo es por vuestra culpa sobre todo por la culpa de Elisabeth si no hubiera sido por ella yo no estaría aquí – la voz de ella suena tranquila en ningún momento la levanta, lo dice todo en un mismo tono, pero se puede notar su enfado Layla se siente asustada por lo que su amiga… examiga dice, como puede decir esas cosas, cada vez se convence más de que ha sido una mala idea haber ido allí, en ese momento toca el timbre que tiene debajo de la mesa, pero para su sorpresa el botón suena.
- ¿te quieres ir ya? Para eso has venido para hacerme sentir mal ¿verdad? Déjame en paz, tu y tus amigas dejadme en paz y no volváis a parecer en mi vida – dice Fernanda gritando, se ha levantado de la mesa y está cada vez más nerviosa.
-Tranquila Fernanda, ponerse así no te hace bien- Layla cada vez más asustada se agarra al brazo de Alan que se encuentra inmóvil viendo la reacción de la chica.
- ¡Yo me pongo como me a la gana! ¿Me entiendes? – le dice acercándose un poco más a Layla, la agarra de la mano y la zarandea intentando hacerle daño, pero Alan la aparta con la mano, Layla empieza a llorar verla así a Fernanda le afecta mucho no pensaba que reaccionaría así, pero aunque Alan intenta apartarla esta vez Fernanda la sujeta por el pelo tirando de ella.
- ¡Suéltala! – dice un psiquiatra que acaba de entrar por la puerta, pero Fernanda hace odios sordos a lo que le dicen y la agarra con más fuerza, Layla intenta soltarse, pero la tiene sujeta con mucha fuerza.
El psiquiatra que ya sabe como actuar en estos casos la coge por detrás de las manos y la inmoviliza.
- No tendrías que haberlo hecho, esto tendrá una consecuencia muy dura – le dice mientras se la llevaba, mira hacia atrás para mirar a Layla y a Alan intentando pedirles perdón. Layla tiene la cara tapada con las manos, mientras Alan la abraza con fuerza. Él sabía que no era una buena idea haber ido a visitar a la chica, pero su  novia insistió tanto que terminó convenciéndolo.
-Tranquila cariño, todo ha pasado ya – le dice mientras le abraza y le da un beso en la frente.
- Tenías razón no teniamos que haber venido, ha sido muy mala idea.
- Será mejor que nos vayamos de aquí.
Los dos se dirigen a la salida y pasan por recepción sin despedirse de aquel chico tan simpático que les atendió antes, los mira con cara de preocupación aunque por el aspecto que tiene la chica puede intuir lo que ha pasado así que prefiere no decirles nada y observa como salen por la puerta.

Layla se arrepiente mucho de haber ido a hacerle esa visita a Fernanda, pero lo que más le duele ha sido la forma en como la ha tratado, espera que su amiga se recupere pronto. Layla no sabe cómo afrontar todo esto que le acaba de pasar, primero pierde a su amiga Fernanda y ahora que intenta ser compasiva con ella la trata así, tan solo espera que su estado mejore. Por nada del mundo le pude desear el mal a otra persona.